martes, 20 de marzo de 2012

UN CUBANO EN VALLADOLID: el pintor Gabriel Osmundo Gómez


Entre la escasa nómina de paisajistas locales se encuentra Gabriel Osmundo Gómez, al que lo amigos conocían por Osmundo, a secas, y también por “El Mulato”. Fue un artista modesto que se formó y desarrolló toda su obra en nuestra ciudad. Osmundo fue posiblemente el pintor de más nombre, y de obra mejor aceptada, por ese Valladolid de finales del siglo XIX y primeras décadas del XX. Supo crear una pintura en la cual, bajo la apariencia de un indudable clasicismo, alentaba una inquieta modernidad, asimiladora de vanguardias. Pintura en la que, todavía, se siguen descubriendo novedades.
Gabriel Osmundo llevó a sus cuadros una temática amplia de figuras, de paisajes de tierra y mar –apresaos en unas impresiones ágiles y bien templadas de buen banderillero–, en muchos y diferentes lugares. Plasmo perfectamente los viejos rincones vallisoletanos: tardes de lluvia junto a los soportales; afueras con riberas y umbrías; chopos, celajes, charcas y escorzos del Canal de Castilla, remansos o rápidos del Pisuerga, con reflejo de álamos y de lavanderas; romerías y silencios lentos de ciudad provinciana bordada de campanas. Supo captar o descubrir luces y ambientes de la ciudad perdida.
A pesar de su ritmo lento se le puede estimar como artista fecundo, tanto por su inventiva como por la variedad de asuntos que trató. Pintó grandes composiciones en óleo pero su mayor encanto reside en los cuadros de pequeño formato, en sus bocetos o en sus delicadas acuarelas. La facilidad que tuvo para expresar sus pensamientos en el lienzo le permitió transmitir una sensación de madurez y espontaneidad. Su mayor acierto consistió en pintar, especialmente sus obras decorativas, con una entonación fresca, sumamente luminosa, utilizando unos colores que la crítica dio en llamar “tintas Gabriel” y que se acomodaban perfectamente a la pintura modernista.
Prestó muy poca atención a los argumentos históricos o literarios (Tradición, La canción del pirata) y los asuntos religiosos, pese a sus sentimientos, tienen también corta representación en su catálogo (Sagrados Corazones, tapiz de la Inmaculada). Menos frecuentes son los bodegones, pero entre ellos sobresale el Bodegón de otras. En cambio las pinturas de costumbres o de tipos populares son numerosas y en ellas Osmundo se inclinó siempre por interpretaciones realistas en las que no estuvo ausente cierta crítica social (Abejas y zánganos) visible igualmente en su amor por reflejar faenas del laboreo campesino o trabajos marineros (A por bonito en la playa de Laredo, A por mariscos), envolviéndolas en una poética belleza que no logra rebajar sus analíticas descripciones.
Bodegón de ostras
Su imitación de la naturaleza, bien a través de pinturas de frutas, flores o pájaros, pero sobre todo con sus paisajes –marinos, urbanos o campestres–, alcanzó extraordinaria veracidad obteniéndola con técnica sumamente moderna, casi puntillista en alguna acuarela, siempre desenfadada y espontánea. En sus últimas obras fueron las puestas de sol castellano, preñadas de trágicos nubarrones, los atardeceres otoñales y otros efectos atmosféricos, los que preocuparon la sensibilidad de este fino y delicado artista. Su realismo quedó disuelto en ensoñación, y de las enseñanzas preciosistas de Casto Palencia o de los paralelismos marineros con Martínez Abades, pasó a modismos avanzados y originales que sólo la muerte se encargó de congelar.
Además del paisaje se dedicó también a la pintura decorativa, a veces mezclando sabiamente pintura y escultura con lo que lograba efectos de gran belleza artística. En este tipo de decoraciones, aparte de las convencionales figuras mitológicas y alegorías de virtudes, aparte de las convencionales figuras mitológicas y alegorías de virtudes, gustaba también de incluir vistosos bodegones de frutas y flores.
Gabriel Osmundo Gómez Fernández nació en 1856 en La Habana (Cuba), siendo su padre, Juan Gómez, uno de los muchos españoles que por aquellas fechas buscaban en las Antillas medio apropiado para sus aspiraciones. Su madre, Valentina, era mulata de color prieto. Recursos económicos no faltaron al matrimonio, que decidió enviar a España a sus hijos para estudiar. Aurelio, el mayor, y Gabriel Osmundo vivieron primeramente en Bilbao en cuyo Instituto ingresó el pequeño en 1867, trasladándose dos años más tarde a Valladolid. En nuestra ciudad completó su bachillerato (1871) y al cumplir los quince años se matriculó en la Facultad de Derecho, simultaneando sus estudios, aquel mismo curso, con los de “Dibujo de figura” en la Academia Provincial de Bellas Artes.
Fueron los estudios artísticos los que acabaron decidiendo la vocación del joven cubano. La carrera de Derecho, la terminó por imposición familiar y sus bajas calificaciones expresan claramente su falta de interés. La obtención del grado de Licenciado (1876) en la sección Civil y Canónico supuso el olvido definitivo de la abogacía, al tiempo que señaló el inicio de su carrera como artista liberado de los compromisos universitarios. Aquel año obtuvo, en el concurso convocado por la Real Academia vallisoletana, accésit especial costeado por el Círculo de Calderón.
En 1877 se inclina abiertamente por la pintura y asiste con regularidad a los cursos de la Escuela local de Bellas Artes para completar su formación. En ella recibe clases de José Martí y Monsó y de Pedro González Moral, siendo condiscípulo de Isidro González García-Valladolid, hijo de este último, y de Mario Viani. Enseguida se revela como un aventajado discípulo, obteniendo numerosos premios en los concursos anuales organizados por la Academia. Así en 1876 obtuvo un accésit costeado por el Círculo Calderón por su obra El Mendigo (0,20 x 0,15 m.), y en los dos años siguientes (1877, 1878) consiguió premio de segunda clase por dos obras: un óleo titulado Tía Teresa (0,57 x 0,59 m.) y un Estudio de una gallina (0,54 x 0,43 m.).
El Cherial-Ennabí
De 1879 a 1881 logró por tres años consecutivos el primer premio por sus cuadros: El Cherial-Ennabí (0,63 x 0,86 m.), La vuelta de las traineras (1,70 x 0,96 m.) y Ferial de Valladolid (0,51 x 0,83 m.), todos ellos conservados en la Academia vallisoletana. El último de los años mencionados ganó asimismo el primer premio del certamen convocado por la Escuela de Bellas Artes con motivo del segundo centenario de Calderón de la Barca por su dibujo a tinta, La vida es sueño (0,31 x 0,38 m.), inspirado en la obra dramática homónima. En las obras presentadas a lo largo de estos años ofrece un amplio repertorio de géneros (paisaje, figura, bodegón, marinas) así como habilidad en diversas técnicas pictóricas.
Ferial de Valladolid

La vuelta de las traineras
En los sucesivos concursos obtuvo recompensas especiales al no poder recibir ya más premios por haber obtenido tres seguidos, Así en el concurso de 1882 mereció una de estas recompensas por sus obras: El santero (óleo, 0,81 x 0,58 m.) y De antaño (acuarela, 0,78 x 0,58 m.). Al año siguiente presentó, igualmente sin opción a premio, dos nuevos cuadros: Mi portera, pintado -según un crítico de la época -según un crítico de la época- "con su estilo particular a lo Velázquez, de gran desenvoltura y tal vez con excesivo realismo", y un diminuto cuadrito, lleno de luz, titulado En la playa.
El santero
Consciente de sus limitaciones la Real Academia solicitó en 1882 de las corporaciones locales la concesión para su alumno de “una pensión que le sirva dentro de España o fuera de ella para poder estudiar las obras maestras de los buenos maestros”, sometiendo al becario a un preciso reglamento. El Ayuntamiento acordó, el 19 de diciembre de ese año, conceder a Osmundo una pensión durante tres años para ampliación de estudios y como por entonces residía el pintor en Madrid decidió continuar en la Corte desplazándose breves temporadas a Valladolid y Santander, corriendo los gastos por su cuenta a pesar de “que la pensión no es de tal importancia que permita al interesado hacer esos desembolsos”.
Noja
Sus viajes a Santander (Colindres, Laredo, Liérganes, etc…) estuvieron motivados por la obsesión que invadió a los pintores en aquellos años para entrar en contacto con la naturaleza. Osmundo fue un entusiasta de la pintura al aire libre: los Picos de Europa, la Peña de Rozas, el mar Cantábrico son temas presentes en sus lienzos y el sueño de pintar en los Pirineos aleteó siempre en su cabeza. La fuerte personalidad de Carlos Haes, el descubrimiento de la geografía como ciencia, las colonias de artistas en la montaña o en la playa, justifican muchas de sus pinturas. En esos años transcurridos en Madrid fue cuando se vinculó al gran pintor Casto Plasencia (1848-1890), ocupado por entonces en la iglesia de San Francisco el Grande y muy interesado también en la pintura de paisaje sobre el terreno. La influencia de este maestro, del cual sería discípulo predilecto, le serviría para acusar más firmemente su temperamento y personalidad artística. A partir de ahora se consagrará fundamentalmente a pintar del natural bellos paisajes, sobre todo marinas de playas y puertos, unas veces inspirándose en las del Cantábrico y otras evocando las de su Habana natal. También le interesaron los paisajes de La Montaña, reflejando en ellos costumbres campesinas.
En 1884 remitía a la Academia su primer envío de pensionado consistente en varios dibujos, acuarelas y bocetos. Al año siguiente mandaba desde Madrid cuatro nuevos envíos a la Academia, como muestra de su aprovechamiento, destacando el óleo titulado Tradición (1,72 x 2,26 m.) inspirado en una poesía de Zorrilla titulada Recuerdos de Valladolid.

Tradición
En su tercer y cuarto año de pensionado enviaba dos de sus más bellos paisajes: A por bonito en la playa de Laredo (0,87 x 2,00 m.) y La Bahía de La Habana (1,34 x 0,78 m.). Un conocido crítico de la prensa local describía esta última como "una mancha que representa la entrada del puerto de La Habana, en la que el pintor muestra un amplio horizonte, una admirable composición del poblado, allá entre la brumosa silueta del mar, con un arrecife bien entendido en primer término... en suma, una maravilla de luz y color".
A por bonito en la playa de Laredo
La Bahía de La Habana
La pensión municipal terminó en el mes de junio de 1886 y la Diputación Provincial le concedió entonces una subvención de 1.250 ptas. anuales que disfrutó durante dos años. En el concurso a premios de este mismo año presentó cuatro obras: La ría de Treto, una acuarela titulada Recuerdos de Renedo y dos óleos: Liérganes y el titulado Viva la Virgen, delicioso cuadro que representa la popular romería del Carmen Extramuros de Valladolid. Ese mismo año figuró con veinte cuadros en la Exposición de pintura organizada por la Sociedad de Acuarelistas de Valladolid, por los que recibe múltiples elogios de los críticos locales que lo califican como uno de los mejores pintores de la ciudad.
¡Viva la Virgen!
Liérganes
En 1887, a punto de finalizar su beca, marchó una temporada a La Habana para visitar a su familia, seguramente después de contraer matrimonio con Dª Manuela Sans, natural de Matienzo (Santander) y a la que había conocido durante sus excursiones pictóricas montañesas. Al año siguiente se encontraban en Madrid y allí nació José (que también sería pintor y colaboraría en algunas obras con su padre), primero de los ocho hijos que tuvo el matrimonio, trasladándose a Valladolid definitivamente la familia en 1890.
A partir de 1890 concurre con asiduidad a las Exposiciones Nacionales. En ese mismo año envió dos cuadros: Marina de Laredo, anteriormente presentado a la Academia vallisoletana, y el titulado Abejas y zánganos (1,70 x 3,50). En la Nacional de 1892 presentó el óleo titulado Al aprisco (0,95 x 1,55 m.), y en la de 1904 obtuvo mención honorífica. Aunque en ninguna de sus participaciones en las Exposiciones Nacionales consiguió el reconocimiento de los jurados, recibió la entusiasta admiración de los críticos locales que le consideraban como “el pintor que en nuestra tierra conoce más a fondo los secretos del colorido y los encantos de la luz”.
Laredo
Marina
En 1895 creó, con el pintor palentino Mariano Lafuente Cortijo, una pequeña sociedad artística que denominaron “La Decorativa” en la que también participa el escultor Dionisio Pastor Valsero, iniciando así una serie de trabajos de ornamentación en locales de sociedades privadas o públicas –el Comedor reservado El Eden; el Círculo Comercial, Industrial y Agrario (1895. Calle Menéndez Pelayo, 2), en donde pintaron varios pasajes de la Iliada de Homero, así como diferentes alegorías, entre ellas las de la Agricultura, el Comercio y la Industria; el Salón artístico del Norte de Castilla (1896. Calle Recoletos, 12); el Salón tocador del Casino de Zamora–, viviendas particulares –la del Diputado a Cortes D. Eustaquio de la Torre (1902, Peñafiel); la casa propiedad de la viuda de D. César Alba (1902)–, o el portal de la casa denominada “La Peninsular” (1904, Calle Duque de la Victoria, 20), posteriormente convertida en Confitería Campón; etc... Fueron estos trabajos los que más popularidad le dieron y los que le permitían seguir viviendo de su arte. En ocasiones realizaba personalmente el modelado de pequeños grupos decorativos –guirnaldas, niños, etc...– que completaban la ambientación de estos conjuntos ornamentales.
Decoración mural de una sobrepuerta
Decoración mural titulada Un traguito y vamos tirando
Uno de los momentos más importantes de su carrera lo representó el notable éxito que obtuvo en la Exposición Internacional de Viena de 1896 por uno de sus más interesantes cuadros de género, el titulado Secretos públicos. Su prestigio se afianza por estos años en su ciudad, concurriendo a numerosas exposiciones y certámenes. En febrero de 1897 expuso junto a otros conocidos artistas en el Salón del Sr. Mateu, de la calle de Victoria. Entre otros cuadros suscitó la admiración del público el hermoso cuadro titulado A por mariscos.... En ese mismo año se encarga de realizar el cartel anunciador de las ferias vallisoletanas de San Mateo. El jurado que juzgó el concurso, integrado por José Martí y Monsó, Sánchez Santarén y Blas González García-Valladolid, concedió a Osmundo el primer premio (500 ptas.), ganando el joven Aurelio Arteta el segundo galardón.
Durante el año trabajaría en un busto, de escultura, del Sagrado Corazón de Jesús que se colocó el 1 de enero de 1900 en el rosetón del segundo cuerpo de la torre de la desaparecida iglesia del Sagrado Corazón de Jesús y San Ignacio de Loyola. Hacia ese mismo año de 1900 realizó dos óleos de los Sagrados Corazones para el retablo mayor de la desaparecida iglesia de la Sagrada Familia. El retablo fue ejecutado por el tallista Ignacio Robledo, y las esculturas que lo jalonaban fueron obra de los talleres barceloneses de Pedro Martí.
Retablo mayor de la iglesia de la Sagrada Familia. En los óvalos rojos los Sagrados Corazones realizados por Osmundo Gómez
Entre los años 1901-1902 el Círculo de Recreo estaba en construcción, por lo que se organiza un concurso de bocetos para pintar la escalera principal, vestíbulo y salón de fiesta, ofreciendo como premio la adjudicación de la obra y como accésit tres de 500 pesetas a cada uno. A este concurso se presentaron un total de 21 artistas, entre ellos Gabriel Osmundo, el cual presentó nueve acuarelas y un óleo. Finalmente el premio se le adjudicó Eugenio Oliva Rodrigo, de Madrid, y los accésit, a los barceloneses Eugenio Álvarez Dumont y Antonio López Blanco, de Barcelona; y a los vallisoletanos hermanos Chicote y a Osmundo Gómez
Aunque el retrato no fuese su especialidad, en ocasiones realizó algunos con cierta dignidad, como podemos comprobar en el hermoso retrato de D. Alfonso XIII que pintó en 1902 para el Salón de Sesiones del Ayuntamiento de Valladolid y que firmó conjuntamente con su hijo José Gómez Sans. Por entonces, su amigo Alberto Macías Picavea decía de él que era “el único pintor vallisoletano después de muerto Montero y Calvo que han producido las últimas generaciones”. A pesar de ello en la Exposición Nacional de 1904 sólo consiguió “mención honorífica”, la más alta distinción que tuvo en su carrera, empañándose la alegría del éxito con la muerte de su querido hijo Carlos. En la de 1912 su cuadro El desayuno (1,63 x 1,15 m. Valladolid, Colección privada), pese a su reconocida calidad también fue injustamente tratado por los organizadores de la muestra.
Alfonso XIII
El 1907 recibió, por parte del Ayuntamiento, el encargo de pintar, junto con Samuel Luna, el lienzo central del Salón de actos -en donde ejecutó una gran composición histórico-alegórica de la ciudad con su fundador El Conde Ansúrez y las figuras de los vallisoletanos más ilustres-. Además de ser su obra decorativa más ambiciosa, fue un velado homenaje al pintor que no lograba alcanzar el reconocimiento nacional de sus méritos.
Lienzo central del salón de actos del Ayuntamiento de Valladolid
En 1912 participó junto con otros importantes artistas locales en la Exposición Regional celebrada en nuestra ciudad. En esta ocasión presentó cuatro obras: La Acera de San Francisco (2,00 x 1,15 m.), Día de sarda (una escena de la pesca, 1,80 x 1,64 m.), adquirida por la Diputación vallisoletana en cuya colección se conserva, Molino silencioso (ría de Noja) (1,25 x 1,00 m.) y Calocas (acuarela, 1,10 x 0,75 m.). Ese mismo año presentó a la Exposición Nacional de Bellas Artes un cuadro titulado El desayuno, que -según in crítico de la época recordaba la pintura de su maestro Casto Plasencia, especialmente "por el predominio de grises luminosos y tonos plateados".
La acera de San Francisco
Día de Sarda
Los últimos años de su vida los dedicó a la enseñanza, debido a lo cual se empeñó en crear en el año 1914 otra sociedad, en esta ocasión con fines no comerciales sino pedagógicos. Fundó, en compañía del dibujante Ricardo Huerta, una pequeña academia que tituló con el nombre de “Arte Castellano”, de la cual fue presidente hasta su muerte. En ella reunió a un reducido grupo de jóvenes artistas interesados en plasmar en sus obras los ideales de un arte original y auténticamente castellano. Sin embargo, la muerte le sorprendió el día 2 de febrero de 1915.

BIBLIOGRAFÍA
  • BRASAS EGIDO, José Carlos: Pintores castellanos y leoneses del siglo XIX, Junta de Castilla y León, Valladolid, 1989.
  • VV.AA.: Fondos artísticos de la Diputación de Valladolid: siglos XIX-XX: pintura y escultura, Diputación Provincial de Valladolid, Valladolid, 1996
  • GONZÁLEZ GARCÍA VALLADOLID, Casimiro: Valladolid, recuerdos y grandezas (1900-1902), 3 tomos, Grupo Pinciano, Valladolid, 1980.
  • URREA, Jesús: Catálogo de la exposición del pintor Gabriel Osmundo Gómez, Caja de Ahorros Popular de Valladolid, Valladolid. 1984.
  • URREA, Jesús: Patrimonio artístico del Ayuntamiento de Valladolid, Ayuntamiento de Valladolid, Valladolid, 1998.

21 comentarios:

  1. ESTE PINTOR ERA MI BISABUELO,su hijo JOSE GABRIEL,mi abuelo,mi padreCARLOS GA BRIEL,y yo soy AFRICA GOMEZ DAMIAN.Me gusta esto prque no lo supe hasta que fallecio mi padre CARLOS GOMEZ BELMAR en 1999.

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  2. Mas información sobre el pintor cubano Gabriel Osmundo Gómez, incluyendo muchas de sus pinturas

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    1. Pues tu diras, estaría encantado en conocerle...!!!

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  3. Muchas gracias por hacer este artículo.También era/es mi bisabuelo, mi abuelo Manuel Gómez, mi padre Gabriel Gómez, y yo Gabriel Gómez. Les dejo el catálogo de la ultima exposición sobre la obra de nuestro bisabuelo, la cual organizó con la ayuda de mis padres, el que fuera poco tiempo después director del Museo del Prado, Don Jesús Urrea, el cual tuvo el interés y la gran idea de hacer dicha exposición en Valladolid, recopilando información y cuadros, tarea que fue ardua y difícil, pues salvo lo que está en poder de la Diputación de Valladolid, lo demás estaba muy disperso en colecciones particulares, este es el enlace donden subí dicho catálogo: http://issuu.com/gabrielosmundogomezpintor/docs/biografiaycatalogo
    Aparte tuve la gran suerte de poder ver en directo, en una exposición sobre pintores Vallisoletanos, de hace unos cuatro años, el magnífico retrato ”Alfonso XIII” , impresiona mucho al verle. Y hace un año en otra exposición pude ver el cuadro "Viva la Virgen", obra llena de vida y color. También siempre que entro en el ayuntamiento de Valladolid, me paro a contemplar los frescos de la subida en la escalera principal, así también, si me dejan entro en la Salón Principal de Reuniones y me quedo embelesado mirando los frescos que ahí pinto. Luego también, en la calle Duque de la Victoria hay una cafetería pequeñita que en otra época fue un portal de entrada al edificio y en cuyo techo, en su rehabilitación, descubrieron un fresco y lo firmaba nuestro Bisabuelo. África te dejo mi facebook ”Gabialejo”, es un placer saber de otra parte de la familia de nuestro bisabuelo... Abrazos Gabi

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  4. Hoy me he quedado muy sorprendido al tener noticias de una parte de mi familia que no conocía, siempre he escuchado hablar de mi bisabuelo a través de mi madre y mi hermano mayor, de que había una parte familiar en Valladolid, pero siempre se me hacia como un algo lejano y nebuloso. No tengo palabras para describir la emoción que me ha producido conocer una parte de la historia de Gabriel Osmundo y en definitiva de mis raíces. Amado Enrique Gómez Mendaro.

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  5. Creo que sabemos muy pocas cosas de la familia,no hay fotos de nadie,sólo del bisabuelo...

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  6. Mabel Cuevas Gómez18 de julio de 2014, 17:33

    Hola , soy Mabel Cuevas Gómez, y también soy bisnieta del pintor, el cual tuvo varios hijos, uno de ellos, Mi abuelo José Gómez, quien tuvo a su vez varios hijo/as, una de ellas mi madre Teresa Gómez, Mi abuelo José vivió en Valladolid, siendo también un hombre muy conocido en la ciudad.
    Toda la vida nos ha acompañado un cuadro de unas vacas de Santander.
    Tengo muchas ganas de ver los frescos del Ayuntamiento en directo.
    Y en este momento, también he pensado que no estaría nada mal, concentrarnos todas/os los bisnietos/as alguna vez en Valladolid...
    saludos!!

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  7. Creo que sabemos muy pocas cosas de la familia,no hay fotos de nadie,sólo del bisabuelo

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  8. Soy Agustin Máximo Gómez Mendaro... bisnieto de D. Gabriel Osmundo, mi abuelo Jose Gabriel Gomez, casado con Dolores Belmar. Mi padre Enrique Gómez, hermano de Carlos (padre de Africa).
    Sería interesante conocernos y organizar algo para el próximo 2 de febrero del año que viene, fecha del primer centenario de la muerte de nuestro bisabuelo. (agustin.gomez.mendaro@hotmail.com)

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  9. Alguien conoce la historia de mi abuelo Jose Gabriel Gómez?.

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  10. Africa: Soy tu primo Jesus Osmundo Gomez Mendaro, de Córdoba, la historia de nuestro abuelo "PEPE" te la resumire brevemente, al igual que su hermano José (fray gafitas), estudio en el seminario y cuando le faltaban tres meses para cantar misa, colgó los hábitos. Se enrolo en la Guardia Civil, conoció a nuestra abuela LOLA, se casaron y tuvieron dos hijos: CARLOS (tu padre) y ENRIQUE (mi padre que nació en MADRID), con los hijos muy pequeños pidió destino a TETUAN, donde creo que llegó a ser jefe de la Mejanía o al menos ocupó un cargo importante. Simultaneaba su profesión con una empresa de pinturas que llegó a montar (pluriempleo). (falleció el 1 de julio de 1958, en TETUAN) Te diré que casualmente mi hijo mayo nació el 1 de julió de 1984, y yo nací el 28 de marzo de 1952, día de la muerte de su hermano JESUS en el frente de Madrid (Ciudad Universitaria el 28 de marzo de 1939). y es por lo que yo llevó su nombre (según me contaba nuestra abuela LOLA). Tengo algunas fotos de la época de Tetuán).

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  11. Arica: mi correo es: jesus.goomez.zur@hotmail.es, tambien he abierto recientemente cuenta en Facebook.

    Te diré que aquí el el "sur", al igual que ha ocurrido con los hermanos: GOMEZ ALEJO, ha brotado la semilla artistica en: "Pintura" y "Musica".


    Estoy de acuerdo con Mabel Gómez, respecto a conocer más de la familia y estudiar la posibilidad de vernos alguna vez en Valladolid los bisnietos y resto de la familia que desee hacerlo.

    Ya que por ejemplo la historia del abuelo de Mabel: José (Fray Gaitas, el "niño de oro".....y sus dotes de reportero taurino), son muy interesantes.

    Por último, quiero manifestar mi sincero agradecimiento, a D. JESUS URREA, por el trabajo realizado, ya que gracias al mismo nos ha llegado, al menos para mí, una información muy valiosa y llena de emotivo sentimiento.

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  12. No consigo entender como puso a sus dos hijos el mismo nombre?

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  13. Hola otra vez, es muy grato comprobar por este artículo, lo grande que es nuestra familia, apoyo la idea de reunirnos todos algún día. Por la parte de Manuel Gómez Sanz, uno de lo hijos de nuestro bisabuelo, en Valladolid viven 2 hios y 1 hija, uno de ellos mi padre Gabriel Osmundo Gómez "Niño de Oro", en Miranda de Ebro, en Pontevedra, Gran Canaria otras 3 hijas, y en Madrid y Burgos, un hijo e hija respectivamente y que fallecieron hace poco, dejando también familia en dichas ciudades. Un abrazo a todos. Gabi Gómez Alejo. Mi facebook Gabi Alejo y mi canal de YouTube Gabriel Gómez Alejo

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  14. Hola a todos yo soy Julia Gómez, hija de José Manuel Laurentino Gómez (al que también llamaban Tino.... y falleció hace ya casi 3 años..) hermano de Gabriel Osmundo Gómez, y nieta de Manuel Gómez Sanz, que alegría leer cosas sobre mi familia y ver que somos tantos!! Como Gabi, me mantiene bien informada :), apoyo la idea de poder juntarnos un día todos estaría muy bien. Saludos a todos.

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  15. Alguien podría hacer un árbol genealógico con fotos,

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  16. Hola, en mi facebook os dejo un artículo que salió el pasado 29 hablando de la Real Academia de bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid donde donó varias de sus obras:
    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1054633657884714&set=a.1054633557884724.1073741835.100000142702632&type=3&theater
    Y en otra página en facebook:
    https://www.facebook.com/CubaEnLaMemoria/photos/a.504268366251872.123174.504264509585591/792610887417617/
    Saludos
    Gabi

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  17. Enhorabuena al autor de este magnífico trabajo de investigación, magistralmente documentado e ilustrado.

    Su hijo José GÓMEZ SANS fue amigo de mi abuelo el escultor José Mª Pérez-Rubín Arróniz (1891-1973), otro artista vallisoletano olvidado…
    Nuestra familia conserva un retrato original en blanco y negro (firmado por “GOMEZ SANS”) del antiguo director del Museo Arqueológico de Valladolid: Luís Pérez-Rubín Corchado (padre del escultor).
    Ese retrato en internet:
    http://www.dominios.net/perez-rubin/
    Saludos, Juan Pérez-Rubín (juanprubin@gmail.com)

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  18. Hola soy Carmen Urriola de Colindres (Cantabria) vuestro antepasado estuvo por aqui, pero no tenemos constancia de que pintase algún cuadro en mi pueblo, alguién lo sabe? Muchas gracias

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    1. Si hay uno y otro de la ría de treto . sabéis donde están ?

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    2. Si hay uno y otro de la ría de treto . sabéis donde están ?

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