sábado, 25 de octubre de 2014

EL RETABLO MAYOR DE LA IGLESIA DE SAN PEDRO DE -MONTEALEGRE DE CAMPOS-


En el presbiterio de la iglesia de San Pedro de la localidad de Montealegre, en plena Tierra de Campos, encontramos un maravilloso retablo que data de los albores del renacimiento en Castilla. Parado del Olmo lo fecha en el primer cuarto del siglo XVI, tildándolo de “buen retablo”. El retablo se desarrolla mediante un banco, tres cuerpos, separados por la propia mazonería del retablo, y cinco calles. En las diferentes hornacinas nos encontramos con doce maravillosas tablas y una serie de esculturas, habiendo desaparecido otras. Tanto las hornacinas del banco, como las de la calle central se rematan en forma de venera, solución que también adopta el remate superior del retablo.

Tanto las calles del banco como las de los dos primer cuerpos se encuentran separadas mediante pilastras con decoración a candelieri, en el último cuerpo esta separación se hace mediante columna con la misma ornamentación. Las decoraciones utilizadas tanto en estos elementos como en las chambranas y demás son típicamente platerescos: roleos, flameros, aves, motivos que nos llevan a pensar en que Pedro de Guadalupe pudo ser su autor, dada la similitud de decoraciones y de traza con el retablo mayor de la catedral de Palencia, tesis que ya fue defendida por el insigne investigador riosecano Esteban García Chico. Para Parrado del Olmo, el retablo presenta “rasgos más avanzados en la decoración, muy similar al estilo del entallador palentino Pedro Manso, que trabaja en el ático del citado retablo de la catedral palentina”.

Retablo Mayor de la Catedral de Palencia
En la actualidad, de las cinco hornacinas del banco tan solo vemos ocupadas por esculturas las extremas y la central, motivo que lleva a pensar que desaparecerían tres piezas, puesto que la central, una Virgen gótica pienso que no pertenecería al conjunto. En el extremo izquierdo observaos una escultura de San Andrés, posiblemente hecha ex profeso para el retablo, como también se haría la de San Antón, sita en el lado contrario. Ambas tallas, de taller palentino presenta un canon regordete y algo achaparrado. San Andrés porta la cruz, de la que faltan dos aspas, y un libro; mientras que San Antonio tiene en una mano un bastón y en la otra un libro, a sus pies se sitúa el típico marrano. En la hornacina central el banco, como ya hemos dicho, se sitúa una imagen gótica de la Virgen con el Niño, conocida como Virgen de Carraquintanilla o de Quintanilla, en relación con un pago despoblado del término municipal, en el que consta que existía una ermita advocada de Santa María. La Madre, entronizada, sirve, asimismo, de trono al Hijo. El trono tiene forma de banco decorado con molduras y con un cojín. El Niño hace el gesto de bendecir, mientras que en la mano derecha porta un libro. Dadas las vestimentas se le podrían fechar en la primera mitad del siglo XIV.

San Andrés
Virgen de Carraquintanilla
San Antón
En la hornacina central del primer cuerpo se sitúa San Pedro in cátedra, patrón de la iglesia, y por lo tanto a quien está dedicado el retablo. Justo encima de este, ocupando los dos cuerpos superiores se desarrolla un Calvario. Tanto las imágenes de la Virgen y San Juan de este Calvario, como las de San Pedro, San Andrés y San Antón se relacionan con el escultor Juan Ortiz el Viejo I, mientras que el Crucifijo está atribuido a Francisco Giralte, seguidor de Alonso Berruguete. Se las pueden fechar en torno a 1540-1547. Este Crucifijo no es el original del retablo, sino que fue colocado ahí tras la restauración del retablo, el anterior se conserva encima de la cajonería de la sacristía.

San Pedro in Cátedra
Calvario
Sin duda lo más interesante del retablo, al menos para mí, es la serie de doce tablas que completan la decoración del retablo. De abajo a arriba y de izquierda a derecha representan los siguientes temas: Primer cuerpo: Liberación de San Pedro por un ángel, Quo Vadis, Crucifixión de San Pedro, Decapitación de San Pablo. Segundo cuerpo: la Anunciación, la Visitación, la Natividad, la Epifanía. Tercer cuerpo: Oración del Huerto, el Beso de Judas, el Descendimiento y la Resurrección. Como podemos ver se desarrollan tres ciclos: en el primer cuerpo la vida de San Pedro, completada con una escena de San Pablo; en el segundo cuerpo la Vida de la Virgen y en el tercer la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

Liberación de prisión de San Pedro por un ángel
Quo Vadis
Crucifixión de San Pedro
Decapitación de San Pablo
Las pinturas han sido estudiadas por el profesor Martín González. Según Parrado del Olmo “son de apreciable calidad, aunque se detectan dos estilos”: las seis del lado del Evangelio nos muestran a un maestro muy influido por la obra de Juan de Flandes, con tipos dulces y composiciones estáticas. Este maestro pudiera ser Juan de Tejerina, discípulo del referido Flandes, que trabaja al servicio de éste en algunas de las pinturas del retablo mayor de la catedral de Palencia.

La Anunciación
La Visitación
El Nacimiento

La Epifanía
Las seis del lado de la Epístola son mucho más nerviosas, y con mayores sutilezas lumínicas han sido relacionadas con algunas de las pinturas del retablo mayor de San Pelayo de Olivares de Duero. En todo caso, este segundo maestro también será palentino.

La Oración en el Huerto
El Beso de Judas
El Descendimiento
La Resurrección

BIBLIOGRAFÍA
  • PARRADO DEL OLMO, Jesús María: Catálogo Monumental de la provincia de Valladolid. Tomo XVI. Antiguo partido judicial de Medina de Rioseco, Diputación de Valladolid, Valladolid, 2002.

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