miércoles, 7 de enero de 2015

PINTORES VALLISOLETANOS OLVIDADOS: Mario Viani Provedo (1861-1931)


Empezamos el 2015 con un interesante pintor, aunque con escaso catálogo. Una verdadera pena porque me atrae bastante. Mario Viano Provedo nació en Valencia en el año 1861. Fue discípulo aventajado de Martí y Monsó en la Escuela de Bellas Artes de Valladolid, en cuyos concursos anuales obtuvo repetidos premios. Hizo primeramente obras de carácter costumbrista o anecdótico (El afinador de pianos), dedicándose después a un tipo de pintura de inspiración literaria o histórica, sin abandonar definitivamente sus cuadros de figuras populares, como sus encantadoras Chulas. Practicó igualmente la pintura decorativa en colaboración con Julio Alfaro. Posteriormente abandonó la pintura para dedicarse a su carrera de leyes.

Don Quijote
En el Concurso de la Academia del año 1876, su primer año en dicho centro, obtuvo un accésit por su obra titulada La celda de un fraile franciscano. En los concursos de 1878 y 1880 consiguió el primer premio por sus óleos El afinador de pianos y La fiesta del barrio. El primero, aunque algo torpe de dibujo, resulta grato por su colorido y el intimismo de la escena, recordando por su estilo a los cuadros de género de su maestro Martí. Más interesante es La fiesta del barrio, igualmente conservado en la Academia vallisoletana, curioso lienzo de costumbres populares, muy vistoso de colorido y de composición bien resuelta. Ambas pinturas, de muy discreta factura, ponen de manifiesto las medianas dotes de su autor, artista voluntarioso pero sin excesivos méritos. En 1881 obtuvo premio de segunda clase en el Concurso de la Academia por su óleo Don Quijote (parte 1ª capítulo 18), y al año siguiente de primera clase por su cuadro La Paca. En el certamen de 1883 presentó fuera de concurso, al haber obtenido ya tres premios consecutivamente, al que iba a ser su obra más ambiciosa, Mesalina y Silio, un cuadro de historia, de gran tamaño y complicado asunto, que causó gran impresión al público y a la crítica, mereciendo la recompensa especial del jurado consistente en una medalla de plata. Figuró también en el mismo concurso con una composición soldadesca titulada Post nubila Foebus (después de la tormenta sale el sol). En las crónicas de la prensa local de estos años se elogiaban continuamente sus cuadros de “chulas”, destacando la que presentó en la exposición de la Sociedad de Acuarelistas vallisoletanos en 1886, titulada Ascensión.

Celda de un fraile franciscano
Dos años antes, y en colaboración con su amigo y condiscípulo de la Escuela Julio Alfaro, decoró el techo del Salón del teatro Zorrilla de Valladolid. Posteriormente relegó el cultivo de la pintura al ocuparse de otras actividades, ya que fue un hombre polifacético, pues además de pintor, fue abogado, periodista, profesor de academia preparatoria, músico, barítono, políglota y escultor. Falleció en Valladolid el 1 de noviembre de 1931.

La Paca
1,45 x 0,90 m. Firmado: M. Viani/1882. Valladolid. Real Academia de Bellas Artes
Pintó Viani este lienzo para presentarlo al concurso académico de 1882 y con él consiguió la primera distinción. Se aprecia la influencia de su maestro Martí y Monsó –recuérdese su Vendedora de flores del Retiro (1878)– y su interés por reflejar los tipos populares como había ya demostrado Viani en 1880 al pintar su Fiesta del barrio (Valladolid. Real Academia). Incluso sus cuadros y acuarelas con el tema de “chulas” tuvieron una gran aceptación por su chispeante frescura de color y por el desenfado de sus protagonistas conocidas por sus rumbosos paseos por las aceras de San Francisco y Recoletos.


El afinador de pianos
0,65 x 0,52 m. Firmado: Viani. Valladolid. Real Academia de Bellas Artes
El autor contaba sólo 17 años y obtuvo con este cuadro el primer premio en el concurso celebrado por la Real Academia el año 1878. A pesar de su corta experiencia y sin saber si se inspira o no en algún fotograbado de revista española del momento, no se le pueden descubrir excesivos defectos.
Reproducciones coloreadas de cuadros originales de Murillo y Rosales revelan probablemente la admiración sentida por Viani hacia estos maestros en ese momento. Los restantes detalles y la naturalidad de las figuras expresan un ambiente típico de la pequeña burguesía decimonónica.


La fiesta del barrio
0,49 x 0,60 m. Firmado: M. Viani/Valladolid 1880. Valladolid. Real Academia
Con este cuadro obtuvo el primer premio en el concurso convocado por la Academia en 1880. Se trata de una interesante y muy bien resuelta pintura de costumbres en la que las figurillas se mueven con gracia y facilidad dejando también de manifiesto sus buenas dotes de observación.


Mesalina y Silio
2 x 2,60 m. Firmado: M. Viani/Valladolid 1883. Valladolid. Real Academia
Presentando por su autor fuera de concurso al certamen de 1883. Se trata de su obra más ambiciosa y con la que se adhiere a la corriente pictórica historicista. Representa a Valeria Mesalina (h.15-48), esposa del emperador Claudio, famosa por su temperamento cruel y apasionado, acompañada del joven Silio, de quien se enamoró y con el que se casó en ausencia de Claudio, colmándole de riquezas y nombrándole cónsul del Imperio.
Composición atrevida tanto por el tema como por su resolución en medio de un paisaje de factura muy libre. El cuadro causó sensación y fue muy alabado por la crítica, mereciendo también una recompensa especial del jurado.

BIBLIOGRAFÍA
  • BRASAS EGIDO, José Carlos: La pintura del siglo XIX en Valladolid, Institución Cultural Simancas, Valladolid, 1982.
  • OSSORIO Y BERNARD, Manuel: Galería biográfica de artistas españoles del siglo XIX, Madrid, 1883-1884.
  • URREA, Jesús: La Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción, Caja de Ahorros Popular de Valladolid, Valladolid, 1984.
  • URREA, Jesús: Pintores vallisoletanos del siglo XIX, Caja de Ahorros Popular de Valladolid, Valladolid, 1987.

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