El
pasado sábado día 10 de marzo se inauguró la exposición que anualmente vienen
celebrando la Junta de Cofradías de Semana Santa y el Ayuntamiento de
Valladolid, con la salvedad de que en esta ocasión se desarrolla en un marco incomparable como es la
Sala Municipal de Exposiciones de las Francesas. Este capítulo, “Stabat Mater”
ha sido nuevamente comisariado por Alejandro Rebollo, y con él finaliza el
ciclo de cuatro años que empezó con “Signa
Christi" (2015) y siguió con “Nazarenus"
(2016) y “Vera Icon” (2017). La exposición de este año es una versión mejorada, ya no solo por las
piezas que acuden a la misma, sino por la sala de exposiciones en la que se
realiza, que dada su amplitud permiten un mayor número de obras. La muestra se
divide en tres ámbitos claramente diferenciados: se comienza por el antiguo
coro de las monjas, en el que se muestra la sección "Mater Speciosa",
a continuación toda la nave de la iglesia recoge "Mater Dolorosa", y
finalmente el altar mayor se dedica a "Mater Gloriosa".
En
cuanto a autores la exposición muestra obra de escultores y pintores de primer
nivel. Así, en el recorrido podremos disfrutar de pinturas de los madrileños
Alonso del Arco y Francisco Camilo, los vallisoletanos Juan Pantoja de la Cruz,
Felipe Gil de Mena y Gaspar de Palencia, del círculo inmediato de Van Dyck, o
de los italianos Sassoferrato, Christophoro Goenaga y Bartolomeo Mancini; en
cuanto a escultores la nómina es mucho mayor: Felipe Bigarny y su hijo Gregorio
Pardo (o Bigarny), Gregorio Fernández, Alejandro Carnicero, Francisco Alonso de
los Ríos, Pedro de Sierra, Juan y Pedro de Ávila, Juan de Anchieta, Francisco
de la Maza, Antonio de Gautúa, etc... Además de todo esto hay numerosas obras
anónimas que rayan a gran nivel.
P. CHRISTOPHORO GOENAGA. El triunfo de la Inmaculada (siglo XVII) |
ALONSO DEL ARCO. Adoración de los Pastores (segunda mitad del siglo XVII) |
ESCUELA VALLISOLETANA. Llanto sobre Cristo muerto (finales del siglo XVI) |
Se
podrían destacar muchísimas obras, sin embargo, voy a reseñar algunas por
cuanto han sido verdaderos hallazgos o logros conseguidos gracias a esta
exposición. Así, hay un precioso Niño Jesús (h. 1754) sentado en su
trono de plata que tiene una historia maravillosa. Esculpido en Nápoles fue
enviado a Tierra Santa, en donde se le hizo reposar una noche en la Gruta Santa
de la Natividad. Después un franciscano lo regaló al convento de las Descalzas
Reales de Valladolid. Para más curiosidad, este Niño tiene en la espalda un
sello de lacre con el escudo de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén. Este
Niño se conserva en el convento dentro de una urna acompañado de numerosos
elementos tales como el barquito que se muestra en la exposición que es una
alegoría de su peregrinaje. Tampoco querría olvidarme del excelente hallazgo
realizado por Enrique Gómez, que ha descubierto que un magnífico cobre que
representa a la Madonna del Dito es
obra de Bartolomeo Mancini, puesto que aparece su firma en la parte trasera;
pero no solo eso puesto que hasta entonces se pensaba que Mancini había muerto
hacia 1715, y esta obra es de 1727, con lo que se ha logrado extender su
biografía una década más.
ANÓNIMO NAPOLITANO. Niño Jesús (h. 1754) |
BARTOLOMEO MANCINI. Madonna del Dito (1727) |
Como
no destacar también la Virgen de las Candelas (primer tercio del siglo
XVII) de Gregorio Fernández, procedente de la iglesia de San Lorenzo, la cual durante
muchos años ejerció el papel de "Virgen de la Alegría" durante la
procesión del Domingo de Resurrección; o el relieve de la Huida a Egipto
(1648-1651) de Francisco Alonso de los Ríos que en origen formó parte del
desaparecido y malvendido retablo mayor de la iglesia de San Ildefonso, del
cual tan solo quedan en la actualidad todos los relieves del mismo, habiéndose
perdido el resto de esculturas de bulto redondo.
GREGORIO FERNÁNDEZ. Virgen de las Candelas (primer tercio del siglo XVII) |
Hay
que destacar sobremanera tres piezas que han sido restauradas gracias al saber
hacer de Jaime Tesón y Hugo Pastor. Antes de tratarlas se veía que eran
pinturas que podían tener mucha calidad, pero tras la intervención se ha
superado con creces ese pensamiento, resultando ser tres obras magníficas. Se
trata de la anónima Soledad (mediados del siglo XVII) del Monasterio de
San Joaquín y Santa Ana, en la que como curiosidad puede verse en el fondo lo
que parecen ser los restos de la Basílica de Majencio de Roma; de la también
anónima Virgen de la Pasión (mediados del siglo XVII) de la Cofradía de
la Sagrada Pasión de Cristo; y de la Sagrada Familia (primer tercio del
siglo XVII) del círculo de Van Dyck.
ANÓNIMO. La Soledad (mediados del siglo XVII) |
CÍRCULO DE ANTÓN VAN DYK. La Sagrada Familia (primer tercio del siglo XVII) |
Desde
el apartado personal no puedo por menos que destacar el "hallazgo" de
la Virgen de la Compasión de la desaparecida iglesia de San Julián. Se
trata de una Virgen que se halla en el Santuario Nacional de la Gran Promesa y
que hasta el momento se pensaba que era una Asunción. Pero no solo eso, una
serie de búsquedas y de casualidades me ha llevado a dar con su autoría, y es
que esta excelente Virgen es obra ni más ni menos que del iscariense Alejandro
Carnicero, uno de los escultores españoles más importantes de la primera mitad
del siglo XVIII. Con taller abierto en Salamanca pasó posteriormente a Madrid debido
a que le solicitaron la ejecución de determinadas esculturas para el nuevo
palacio real que por entonces estaban construyendo los Borbones. Me gustaría
dar las gracias a mi compañero de ficha Javier Juárez, quien ha logrado desentrañar
el azaroso viaje que realizó la imagen desde que se destruyó la iglesia de San
Julián a finales del siglo XVIII hasta la actualidad.
ALEJANDRO CARNICERO. Virgen de la Compasión (1738) |
Podríamos
tirarnos aquí explicando piezas dos horas pero lo mejor es que si tenéis
oportunidad vayáis a verla, que encima es gratuita. Tan solo os señalaré a
manera de inventario otras obras que para mi gusto no podéis perderos: la Visitación
(h. 1815-1830) del Convento de las Salesas, las Dolorosas de Juan
Pantoja de la Cruz (h. 1603), Sassoferrato (siglo XVII), Pedro de Sierra (h.
1740), los Bustos de Dolorosa de Antonio de Gautúa (primer tercio del
siglo XVIII) y otro anónimo (h. 1720); la Piedad procedente de Geria (h.
1774) y que pienso que puede ser obra del semidesconocido José Fernández, el Calvario
del Colegio de los Ingleses (Juan de Ávila o Juan Antonio de la Peña, h. 1677);
el relieve de la Piedad (h. 1562) de Juan de Anchieta; el Llanto
sobre Cristo (h. 1570) muerto atribuido a Francisco de la Maza; la
portentosa Inmaculada (1721) de Pedro de Ávila, la maqueta en plata
maciza del Cristo de la Luz (1995) de Antonio Zúñiga; o el Cristo
Yacente (finales del siglo XVI) que procede de la celda que habito Santa
Teresa en el convento del mismo nombre en Valladolid.
ANÓNIMO. La Visitación (h. 1815-1830) |
FRANCISCO DE LA MAZA. Llanto sobre Cristo muerto (h. 1570) |
JUAN DE ANCHIETA. Piedad (h. 1562) |
GREGORIO PARDO (o BIGARNY). Virgen con el Niño (h. 1540) |
FRANCISCO CAMILO. Dolorosa (segunda mitad del siglo XVII) |
ANTONIO DE GAUTÚA (atrib.). Busto de Dolorosa (primer tercio del siglo XVIII) |
PEDRO DE SIERRA. Virgen Dolorosa (h. 1740) |
JUAN ANTONIO DE LA PEÑA O JUAN DE ÁVILA (atrib.). Calvario (h. 1677) |
PEDRO DE ÁVILA. Inmaculada (1721) |
JOSÉ FERNÁNDEZ (atrib.). Piedad (h. 1774) |
ANÓNIMO. Cristo Yacente (finales del siglo XVI). y JUAN DE ÁVILA. Virgen de la Soledad (h. 1697) |
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