sábado, 21 de septiembre de 2013

LA PUERTA DE LA MAGDALENA O DEL PALACIO DE MARÍA DE MOLINA


La presente puerta es el único resto subsistente de arquitectura militar del Valladolid medieval. Su conocimiento viene de lejos, pues ya en el siglo XIX es representada por Parcerisa, como una de las construcciones más singulares de la ciudad, en una litografía en sus Recuerdos y Bellezas de España. La puerta fortificada del palacio de María de Molina fue declarada Bien de Interés Cultural el 3 de junio de 1931.
El rey Sancho IV nació en Valladolid, señorío tradicional de las reinas de Castilla. Aquí vivía su madre Violante de Aragón como, después de la muerte de Sancho, lo haría su mujer María de Molina durante largas temporadas. El Rey residió en unas casas cercanas a la iglesia de la Magdalena, aportación del propio monarca, aunque la tradición las haya vinculado a su esposa que, sin embargo, fue responsable de sus principales transformaciones. Dichas casas se ubicaban en un barrio rico poblado por canónigos, oficiales del rey y miembros de la oligarquía urbana a uno de los cuales se las adquirió el monarca en el tercer cuarto del siglo XIII para adaptarlas como residencia real, y no como alcázar, término que los textos antiguos aplican casi exclusivamente al situado en el ángulo SO de la muralla, en San Benito.
Don Sacho falleció en 1295 y las casas de la Magdalena dejaron de ser palacios urbanos, integrados en la ciudad, para convertirse en palacios fortificados, separados de la misma debido no sólo a la gran inestabilidad política durante la minoría de Fernando IV (regencia de María de Molina) sino al propio crecimiento de Valladolid en los siglos XII y XIII. Su testimonio más fidedigno es la puerta monumental mudéjar del monasterio de las Huelgas.

Su carácter militar, con acceso en recodo, se puso de manifiesto durante la inconclusa restauración de los años setenta, lo que hizo suponer a Martín González que formaría parte de la segunda de las cercas con las que contó la ciudad, construida a fines del XIII y principios del XIV. Por emplazamiento y orientación, la puerta se situaba, según Gutiérrez Baños, en el muro que separaba el entorno de la iglesia de la Magdalena de las casas del Rey. Se trataría de un acceso desde el interior de la ciudad al recinto murado del palacio lo que permitiría a la reina buscar el amparo de aquélla, pero también aislarse de la misma, situación nada descartable ya que Valladolid durante los primeros años de la regencia negó la entrada a María de Molina y a su hijo Fernando IV.
Se trata de una estructura defensiva, pero de carácter áulico, cuya fachada sirve hoy de divisoria de propiedades entre la iglesia de la Magdalena y el monasterio de Las Huelgas. El carácter defensivo que deriva de modelos almohades, resulta de su disposición en recodo, esto es, con cambio de eje entre la entrada y salida de la puerta, según costumbre islámica, en cuyo interior hay dos huecos a ambos lados que Martín González interpreta como garitas de guardia. Tiene planta rectangular y se alinea con el muro de la segunda cerca medieval de la ciudad, de ruda argamasa que contrastaría con la monumentalidad, diseño y materiales de la puerta. Su fábrica de ladrillo en la fachada, con zócalos de piedra y los más pobres tapiales de las otras tres caras, con cadenas latericias en las esquinas, irían enfoscados por revoco del que restan vestigios en el intradós den gran arco central.

Dicha fachada se ordena a partir de un monumental arco túmido ciego, con despiezo a la base del mismo que inscribe otro menor, puerta de acceso, con despiece horizontal a partir de los riñones, sobremontado por ventana, igualmente túmida, correspondiente a un adarve, según Represa. Los tres vanos se perfilan por recuadro rehundido a guisa de alfiz. Todo el conjunto, por fin, se flanquea por dos pilastras rematadas en canes de piedra para recibir alero de madera –organización típica de las puertas toledanas posteriores– que culminaría en un almenado.

BIBLIOGRAFÍA
  • DUQUE HERRERO, Carlos: Rutas del Mudéjar en la Provincia de Valladolid, Castilla Ediciones, Valladolid, 2005.

1 comentario:

  1. Podrias facilitarme la direccion exacta del arco en la actualidad.

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