viernes, 27 de septiembre de 2013

LAS PINTURAS MURALES DE LA IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA DE MOJADOS


La iglesia de San Juan Bautista de Mojados es un buen ejemplo de edificio mudéjar del siglo XV de una sola nave cubierta con bóveda de cañón apuntado reforzado con arcos fajones. Posee en su exterior, un ábside románico-mudéjar, provisto de tres pisos, dos de arquerías ciegas y el tercero de ventanas.

Las pinturas murales sobre las que vamos a hablar se encontraron en el fondo del arco apuntado del lado del Evangelio frontero a la portada meridional de la iglesia de San Juan de Mojados, construcción mudéjar de una nave cubierta con bóveda de cañón apuntado que presenta a lo largo de sus muros arcos apuntados que aligeran su extraordinario grosor. Se descubrieron en 1992, con ocasión de unas obras de restauración de la iglesia,  al eliminar reformas de época barroca del mencionado arco que comprendieron la construcción de un arco a media altura y la condenación del espacio por encima del mismo mediante un muro. Al ser derribado éste se encontraron en el fondo del arco apuntado unas pinturas murales del siglo XV con la representación de la Anunciación que, al ser arrancadas por su escasa adherencia al muro, pusieron al descubierto unas pinturas murales que, por desgracia, se desmoronaron. Una minuciosa restauración por parte del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León entre 1994 y 1997 permitió su reconstrucción. En la actualidad estas pinturas se muestran en la iglesia de San Juan de Mojados, si bien un arco distinto del arco del que proceden.

Estas pinturas murales debieron de decorar el fondo y el intradós del arco del que proceden en toda su altura, pero únicamente subsiste la parte superior del fondo debido, cuando menos, a la apertura de una ventana, eliminada durante la restauración, en la parte inferior. En ellas, de acuerdo con la forma cóncava que le confiere el mortero de soporte, se representa sobre fondo roja a San Miguel combatiendo al dragón, figura que debió de medir unos tres metros de altura. El arcángel, nimbado y alado, vestido de manera sencilla con túnica y con manto, embraza un escudo con su mano izquierda mientras hinca una lanza con su mano derecha. La pérdida de la parte inferior de las pinturas nos impide conocer la criatura alanceada.

Tanto las características del escudo como de la indumentaria del santo apuntan como cronología al siglo XIV, concretamente a finales del segundo tercio, fecha de la construcción de la iglesia. Todo ello llena a pensar en que las pinturas se pueden fechar entre 1360-1370. Las características de estas pinturas corresponden a la plenitud del estilo gótico lineal (destacan, en este sentido, especialmente, su gracia en la delineación del rostro o de las alas). Su mal estado de conservación no permite mucho más.
BIBLIOGRAFÍA
  • GUTIÉRREZ BAÑOS,  Fernando: Aportación al estudio de la pintura de estilo gótico lineal en Castilla y León: precisiones cronológicas y corpus de pintura mural y sobre tabla (2 tomos), Fundación Universitaria Española, Madrid, 2005.

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