martes, 14 de junio de 2016

EXPOSICIÓN: EXPOCOLECCIÓN. Una mirada a los géneros del arte desde un lenguaje contemporáneo. Colección Arte Contemporáneo


Hace unos días el Patio Herreriano, a raíz de su XIV aniversario (¡Felicidades!), inauguró una extraordinaria exposición: “EXPOCOLECCIÓN. Una mirada a los géneros del arte desde un lenguaje contemporáneo. Colección Arte Contemporáneo”. En ella se explora, a través de los fondos del propio museo, la manera en que nuestros artistas de los siglos XX y XXI trataron tres de los géneros artísticos más importantes de la Historia del Arte, especialmente durante el Barroco: el retrato, el paisaje y el bodegón. Se trata de una amplia y cuidada muestra en la que tienen cabida obras de maestros tan sugestivos como Manolo Hugué, Alberto García Alix, Honorio García Condoy, Sonia Delaunay, Ángel Ferrant, Francisco Bores, Hernando Viñes, Manolo Valdés, o mi admirado Pablo Gargallo. La exposición se desarrolla en tres salas de la segunda planta: en la 3 se puede admirar el “Paisaje”, en la 4 el “Retrato” y en la 5 el “Bodegón”. A continuación se tratará más brevemente sobre cada uno de estos géneros que engloban la exposición, para ello he utilizado como base los textos del didáctico folleto que entrega el museo. Gracias por tan excelente muestra.
Para finalizar, no os lo podéis perder, hablaremos sobre un interesantísimo proyecto que me ha hecho saber una amiga y que merece muy mucho la pena (no nos sobran los eventos culturales), como todo en lo que se involucra: “II Festival renacentista. El esplendor de la Corte en Valladolid”.

El crítico Ángel González en su conversación con el artista Carlos Franco publicada en la revista “Arte y Parte” por Pablo Flórez dice: “la pintura no es un adorno, un complemento encantador pero casual, accesorio y superfluo. La pintura constituye el orden mismo de la experiencia humana. El hombre no ha sido capaz de dar con nada tan eficaz para organizar su estar en el mundo como la pintura”. Dentro de esa necesidad de ordenar y clasificar el mundo a través de la pintura surge el concepto de género, que hace referencia indistintamente a los estilos artísticos y a la temática de las obras.
Los géneros artísticos aparecen en la Historia del Arte en el momento en el que el artista se desvincula de la religión, es entonces cuando se amplían los géneros temáticos y comienzan a crearse los conceptos de “retrato”, “bodegón”, “naturaleza muerta”, “paisaje”, etc…. Ya desde la antigua Grecia y el Imperio Romano tenemos noticia de paisajes, pero no reales sino imaginados: basta recordar las fastuosas pinturas murales representando frondosas vegetaciones de la Casa de Livia en Prima Porta,; y también de retratos: los de El Fayum. La referencia a los géneros se mantiene en el devenir de los diferentes estilos artísticos: Renacimiento, Barroco, Neoclasicismo… pero en el siglo XX con la irrupción de la “modernidad” y sus cambios de lenguaje, los géneros caen en desuso y las temáticas de las obras se olvidan, pero no por ello los artistas dejan de pintar retratos, paisajes y bodegones.

Pinturas murales de la villa de Livia en Prima Porta, conservadas en el Museo Nazionale Romano (Roma)
A través de la propuesta expositiva del Patio Herreriano podemos volver a interpretar las obras desde el punto de vista de los géneros artísticos. El punto de partida de este mensaje es el estudio de los géneros de la pintura a través de la historia del arte, hasta llegar al siglo XX y analizar bajo esa perspectiva una selección de obras de la Asociación Arte Contemporáneo. En definitiva, los géneros artísticos están más presentes en el arte contemporáneo de lo que pensábamos, pero esto no debemos interpretarlo como una vuelta a la tradición, sino como un replanteamiento de un concepto, una revisión o puesta en valor por parte de los artistas desde una perspectiva moderna. Calvo Serraller refiere al respecto: “Los géneros artísticos no han desaparecido en el arte contemporáneo sino que su jerarquía tradicional se ha visto alterada haciendo que un humilde objeto material tenga, en principio, el mismo valor estético, social y económico que una trascendente representación épica”. “El arte contemporáneo es ejemplo de la absoluta libertad fundamentada en el vacío, que es todo y nada y mezcla de todo. Esta libertad extrema borra cualquier límite o frontera”.

PAISAJE
Desde la antigüedad, el paisaje ha estado presente en el fondo de la obra y a partir del siglo XVI cobra cada vez más importancia, hasta llegar a ser un género independiente. El artista utiliza el paisaje para descubrir la naturaleza y extraer el placer estético de representar escenas de exteriores en las que los fenómenos atmosféricos son el centro de la composición.
En la sala dedicada al paisaje se pueden trazar diferentes líneas o subtemas. El primero es el paisaje de campo, rural, que inicia esta sala y que conecta con nuestro paisaje castellano a través de dos obras del artista palentino Juan Manuel Díaz Caneja. Después pasamos al paisaje de mar, más conocido como “marinas” y que el pintor asturiano Luis Fernández trata como si fueran paisajes metafísicos que entroncan con la manera de tratar la naturaleza en la época del Romanticismo. Y por último en este espacio se aborda el paisaje urbano, subtema que surge a principios del siglo XX con el desarrollo de las ciudades, que se considera plenamente contemporáneo y en el que la fotografía cobra un especial protagonismo, como se puede ver en la obra de Hannah Collins.
En el segundo ámbito se hace referencia por una parte al paisaje abstracto, en el que entran en juego el empleo del color y las texturas con los que generar sensaciones atmosféricas en el espectador, como se puede apreciar en la obra de José Manuel Broto, Roma; y por otra, al paisaje construido a base de juegos de perspectivas, como en Estancia de Alfonso Albacete, a mi juicio una de las obras más destacadas de la exposición; y por último al mundo onírico con el paisaje de la artista salmantina María Gómez.

ALFONSO ALBACETE. Estancia (2008)
JOSÉ MANUEL BROTO. Roma (1982)
LUIS CLARAMUNT. La calle San Luis (1985)
MARÍA GÓMEZ. Tierra de retorno (1990)
JUAN NAVARRO BALDEWEG. Paisaje (1991)
XAVIER VALLS. Paysage d´Ecouen (1954)
HERNANDO VIÑES. Paimpol (1973)
DANIEL VÁZQUEZ DÍAZ. Ventana de su estudio (h. 1971)
LUIS FERNÁNDEZ. Marine au lever du jour (h. 1970)
ROSELL MESEGUER. Baterí de Atalayón III y IV (2004)

RETRATO/FIGURA
El retrato es uno de los géneros más prolíficos en la Historia del Arte. El retrato y el autorretrato tienen gran importancia desde el Renacimiento y hasta el siglo XIX, cuando la invención de la fotografía dio un giro de 180 grados al uso del retrato pictórico.
La sala arranca con el Retrato de Anita, la hermana pequeña de Ángeles Santos, que con su mirada invita a entrar. En el primer ámbito se muestra el tema del retrato clásico con la representación del Retrato de Jean Cocteau de Hernando Viñes y su transposición fotográfica con las obras de Pierre Gonnord. El autorretrato está presente en las fotografías de Alberto García-Álix. En el segundo ámbito se analiza la representación de la figura humana, en la mayoría de los casos figura femenina y en muchas ocasiones desnuda. La representación de una mujer tumbada hace referencia a las venus clásicas y es un tema recurrente en la obra de Honorio García Condoy, Manolo Valdés y Hernando Viñes. Pero no hay que olvidar la importancia del tratamiento del rostro, jugar con desdibujarlo, llegando incluso a ocultarlo, como en los casos de Carmen Calvo y Juan Manuel Díaz Caneja.
A continuación se muestran representaciones de figuras en movimiento, con la Bailarina de Pablo Gargallo iniciando el recorrido, y con tratamientos más esquemáticos o casi abstractos como las obras de Sonia Delaunay y Laura Lío. Para finalizar se han seleccionado varios dibujos del polifacético Ángel Ferrant, a través de ellos se pueden analizar las múltiples formas de abordar una representación humana: esquemática, orgánica, abstracta… hasta terminar con un punto lúdico y didáctico fundamental en el trabajo de este artista con sus juegos de plantillas del “arsintes”.

FRANCISCO BORES. Femme au singe (1934)
ÁNGEL FERRANT. Sin título (h. 1935)
PIERRE GONNARD. Kevin (Serie Utópicos) (2005)
MANOLO HUGUÉ. Dos mujeres (1924)
JULI RAMÍS i PALAU. Mundo y vicios (1932)
ÁNGELES SANTOS. Anita con delantal de cuadros azules (h. 1928)
ANTONIO SAURA. Sagrario (1960)
MANOLO VALDÉS. Matisse como pretexto (1987)
HERNANDO VIÑES. Desnudo de mujer (1927)
HONORIO GARCÍA CONDOY. Mujer tumbada (h. 1945)
JUAN MANUEL DÍAZ CANEJA. Mujer en la playa (h. 1946)

BODEGÓN/NATURALEZA MUERTA
El bodegón, o naturaleza muerta, surge para demostrar la destreza del artista y su capacidad para representar las diferentes calidades o texturas. En ocasiones los bodegones no son descriptivos, es decir, no significan lo que se ve sino que poseen un fuerte carácter simbólico a través de la creación de una escenografía.
En esta sala las obras se agrupan en torno a tres subgéneros. El primero corresponde al bodegón de frutas y flores en el que la composición se centra en los alimentos y objetos dispuestos sobre una mesa como se puede ver en la obra de Francisco Bores. Un segundo espacio dedicado a la naturaleza muerta, o en este caso “vanitas”, muy cercano al espíritu español del Barroco en el que la fugacidad de la vida y las referencias a la muerte están presentes, como podemos ver en las obras de Juan Barjola y José Miguel Pereñíguez y con un lenguaje abstracto en la pintura de José Ramón Sierra. Para finalizar, se muestran una serie de bodegones formados por objetos inertes, instrumentos, periódicos, objetos de cristal, etc… elementos que se disponen en un escenario creando un efecto puramente teatral. De esta sala me gustaría destacar tres excelentes obras, aunque muy diferentes: Composición cubista (1926) de Manuel Ángeles Ortiz, Sin título (h. 1956) de Luis Fernández y Fenétre aux pinceaux (1975) de Xavier Valls.

WASINGHTON BARCALA. Círculo muy limpio (h. 1991)
MIQUEL BARCELÓ. Les nourritures terrestres (1986)
JUAN BARJOLA. Calavera (h. 1965)
FRANCISCO BORES. Composition bleue (1944)
LUIS FERNÁNDEZ. Sin título (h. 1956)
ISMAEL GONZÁLEZ DE LA SERNA. Bodegón con violín y partitura (h. 1930)
JOSÉ MORENO VILLA. Composición con ajedrez (1925)
XAVIER VALLS. Fenétre aux pinceaux (1975)
MANUEL ÁNGELES ORTIZ. Composición cubista (1926)
ANTONI CLAVÉ. Composition fond clair (1957)

“II Festival renacentista. El esplendor de la Corte en Valladolid”

2016 es el segundo año que la Asociación Cultural “La Corte en Valladolid” presenta este proyecto cultural que tiene por objeto la conmemoración y recreación de los diferentes periodos históricos en que la Corte permaneció en Valladolid. Organiza y promueve diversos eventos artísticos y culturales encaminados a mostrar cómo era el ambiente histórico-político, cultural, artístico y festivo de la Corte, así como la vida cotidiana de la sociedad de la época. Las diferentes y atractivas actividades tendrán lugar estos días que vienen: entre el 16 y 19 de junio. No os las perdáis. Para informaros mejor sobre ellas os recomiendo visitar su web oficial, así como su Facebook, Twitter e Instagram pra manteneros al día con las novedades. Apoyemos esta magnífica iniciativa porque los eventos culturales no sobran, más bien escasean.
Web oficial: http://lacorteenvalladolid.com/
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