lunes, 3 de diciembre de 2012

EL LEGADO DEL GRECO EN VALLADOLID II: Una joya griega en las Descalzas Reales


En la anterior entrada vimos como dos cuadros del Greco fueron vendidos por la Catedral a compradores foráneos. Pero éstos no fueron todos los cuadros del Greco que han estado, o están, relacionados con Valladolid. En la actualidad se "conservan" en la capital castellana 13 obras del genial cretense, siendo el único “propiamente vallisoletano” el conservado en el Monasterio de las Descalzas Reales. El resto de ellos, un Apostolado completo, se conservan en el Museo Nacional de Escultura, no proviniendo ninguno de los doce de edificios o instituciones vallisoletanas, como más abajo veremos.
Además de estos hemos de sumar otras tres pinturas que “han vivido” temporalmente en nuestra ciudad. Tenemos noticias de que el pintor y filántropo vallisoletano Diego Valentín Díaz, el artista más importante, junto a Gregorio Fernández, durante la primera mitad del siglo XVII, poseyó un pequeño cuadro del Greco que representaba La Natividad. En la actualidad este óleo se da por desaparecido. También debieron de estar en Valladolid dos cuadros con una misma temática: El Expolio. Uno de ellos perteneció al Duque de Benavente, el cual fue inventariado en 1653 tras el fallecimiento del noble; el otro era propiedad de la familia de los Méndez de Haro.
Aunque se desconoce el paradero de La Natividad propiedad de Diego Valentín Díaz, pongo esta a modo de ejemplo. Illescas. Hospital de la Caridad
En la actualidad existen unas veinte versiones, firmadas o atribuidas, que efigian El Expolio. Con toda probabilidad el del Duque de Benavente sea el que se conserva en la actualidad en la Colección Stanley Moss, Nueva York (anteriormente en la Colección Contini Bonacossi, Florencia); mientras que el de los Méndez de Haro sea el custodiado en la National Trust, Upton House. Para los que estéis interesados en las múltiples copias del Expolio os recomiendo el siguiente enlace: http://www.villadeorgaz.es/orgaz-patrimonio-religioso-museo-expolio-4.html.
El Expolio. National Trust. Upton House
El Expolio. Colección Stanley Moss. Nueva York

BUSTO DEL SALVADOR
Volviendo a Valladolid, nos encaminamos hasta el claustro de las Descalzas Reales. En él se conserva un pequeño lienzo, tan solo 39 x 31 cm, que fue descubierto por Federico Wattenberg y publicado por él mismo en sendos artículos de prensa –“Diario Regional” de Valladolid, 13-X-1966 y “Ya” de Madrid, 25-IX-1966– en los que proponía hipótesis sobre su posible ubicación originaria y relaciones con otros trabajos del artista.
La pintura, que representa la cabeza de Cristo, está evidentemente recortada de un lienzo más grande, seguramente de una representación de El Salvador de media figura como las que forman parte de la series de Apostolados que El Greco realizó en distintas ocasiones. Como contraposición hay que decir que el cuadro vallisoletano no coincide directamente, ni en modelo ni en actitud, con ninguno de los conocidos, debiendo corresponder a un momento bastante temprano en la producción de El Greco, a juzgar por la precisión de su modelado y la severa gravedad de la expresión, que le acerca en cierto modo con algunos personajes del Entierro del Conde de Orgaz.
Con motivo de la exposición “El Toledo de El Greco” celebrada en la Ciudad Imperial en 1982, el Profesor Pérez Sánchez gestionó una restauración provisional. El cuadro fue entonces separado de su bastidor, y una vez vuelvo a montar sobre un bastidor mayor, se pudieron recuperar bandas pintadas que, estaban dobladas sobre los cantos del anterior, cuya anchura aproximada oscila entre 0,5 y 1,7 cm. con lo que se ganó para el efecto general una sensación mayor de aire alrededor del rostro. Por premura de tiempo no se hizo más.

El impactante rostro de Cristo clava la mirada directamente en el espectador. La cabeza, aureolada de un nimbo romboidal, está modelada con rotundidad por una luz alta que deja en sombra el lado derecho excepto la oreja visible, construida con pinceladas seguras y unidas. El efecto escultórico se aprecia también muy claramente en el cuello y en el pecho donde se marca con decisión la transición luz-oscuridad, lo mismo que en la mejilla o la cuenca del ojo izquierdo de Cristo.
La mirada basa parte de su poder hipnótico en unos toques blancos que captan el brillo y la transparencia de unos ojos oscuros y melancólicos. La calidad extraordinaria se nota sobra todo en la maestría del dibujo y en la vibración obtenida mediante pinceladas muy delgadas, insistidas sin superponerse como rasgos de plumilla, con los que se defina la textura de la barba o la carnosidad de los labios.
Todos estos rasgos llevan a pensar en una fecha posible que se extendería desde mediados de la década de 1580 hasta diez años más tarde. En esta a la que pertenecen algunas de las piezas más valoradas del Greco, se encuentran afinidades iconográficas y estilísticas para El Salvador de las Descalzas, como el nimbo –para Tiziana Frati aparecido por primera vez en el Apostolado Henke hacia 1586-90– y en la Cabeza de Cristo de la Galería Narodni de Praga, que la misma estudiosa fecha en 1590-95. El brillo de los ojos se encuentra en el Jorge Manuel de El entierro del Señor de Orgaz cuya fecha se sitúa entre 1586-1588, así como en varias imágenes de la Verónica de este tiempo.
Nada se sabe sobre cómo llegó esta pintura a Las Descalzas, aunque se podría pensar en que fuera un regalo de la reina Margarita de Austria, quien, con su esposo el rey Felipe III, financió la construcción de la nueva iglesia y su Patronato.
Cabeza de Cristo. Galería Nardoni. Praga. Foto tomada de: http://www.flickr.com/photos/26272321@N08/4235340638
Detalle de Jorge Manuel del Entierro del Conde de Orgaz. Toledo. Iglesia de Santo Tomé. Foto tomada de: http://soybellisimo.blogspot.com.es
La Verónica. Toledo. Museo de Santa Cruz

APOSTOLADO
En el Museo Nacional de Escultura (desde 2002 están en depósito en el Museo de Bellas Artes de Oviedo) se conserva uno de los tres Apostolados, más o menos completos que se conservan de Doménikos Theotokopoulos. Este que nos ocupa, que perteneció al Marqués de San Feliz, es uno de los más antiguos y de mayor calidad. Los lienzos, todos ellos de 70 x 53 cm. aparecen firmados con las iniciales minúsculas griegas delta y theta. En algunos Apostolados del Greco además de los doce discípulos suele aparecer el retrato del Salvador, en este de Valladolid ese no es el caso.
La representación de los doce discípulos constituía un conjunto muy apropiado para ilustrar los muros de sacristías, salas capitulares o aulas conventuales. Su iconografía, individualizada por los atributos que a cada uno le fue asignando la tradición y se con firmaron en la Contrarreforma, se difundió a través las series de grabados. El Greco no recurre a las fuentes disponibles en su época, sino que aporta su personal visión, tanto en la elección de las actitudes y los atributos, como en las soluciones formales, creando figuras arrebatadas por la trascendencia de su mensaje, de rostros ensimismados y manos elocuentes, casi desaparecidos los cuerpos bajo los amplios plegados e intenso cromatismo de los mantos.
BIBLIOGRAFÍA
  • MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José y PLAZA SANTIAGO, Francisco Javier de la: Monumentos religiosos de la ciudad de Valladolid II. Catálogo Monumental. Tomo XV, Diputación Provincial, Valladolid, 1987,
  • PLAZA SANTIAGO, Francisco Javier de la: “El Salvador” en Las Edades del Hombre. Time to Hope, Fundación las Edades del Hombre, Valladolid, 2002
  • PÉREZ SÁNCHEZ, Alfonso E.: El Toledo de El Greco, Ministerio de Cultura, Madrid, 1982
  • WETHEY, Harold E.: El Greco y su escuela, 2 tomos, Guadarrama, Madrid, 1967
  • WATTENBERG, Federico: Diario Regional (13-10-66) y Diario Ya (25-10-66)

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