sábado, 28 de marzo de 2015

EXPOSICION: "SIGNA CHRISTI". Símbolos y emblemas de la Pasión en Valladolid


Entre el 19 de marzo y 12 de abril de este año de 2015 se viene celebrando en la Sala de Exposiciones del Teatro Calderón una interesantísima exposición sobre Semana Santa, como viene siendo habitual desde hace unos quince años. En esta ocasión se titula “Signa Christi. Símbolos y emblemas de la Pasión en Valladolid”. La muestra, cuya hilo argumental aparece perfectamente relatado en diferentes paneles, recoge excelentes piezas tanto de escultura, pintura, platería y artes textiles, muchas de ellas inéditas puesto que nunca habían saltado los muros de las clausuras. Tres son, para mi gusto, las piezas más destacadas: el busto de Ecce Homo de Juan de Juni, que, aunque conocido, tendréis la posibilidad de ver por todos sus lados, cosa que hasta ahora no se había podido hacer; un San Bernardo arrodillado, de escuela de Gregorio Fernández, y un retablo del Real Colegio de San Albano (o de los Ingleses).

La cuidada selección de textos y piezas hace merecida una visita, si bien he encontrado un pequeño error. En la exposición podréis ver una bella Virgen de las Angustias, una de las muchas que copiaron el célebre modelo implantado por Juan de Juni en 1561. Pues bien, se encuentra adscrita al “Círculo de Pedro de Ávila”. Craso error. Ninguna característica facial ni en cuanto a sus pliegues le acercan al gran escultor vallisoletano del primer tercio del siglo XVIII.
A continuación os muestro una pequeña colección de fotos de las obras que podréis contemplar si vais, así como los textos que aparecen escritos en las diferentes cartelas. Espero que os guste la exposición.

SIGNA CHRISTI
El origen de los símbolos de la Pasión surge particularmente con Santa Elena y las reliquias de Jerusalén. A partir del descubrimiento de la Cruz por la madre del emperador Constantino, y tras el Edicto de Milán (313 d. C.) con la libertad de la Iglesia para exteriorizar la fe en el Resucitado, la Cruz se convierte en el símbolo por excelencia de la victoria sobre la muerte y nunca más un instrumento de tortura. Así la cruz símbolo de resurrección será en conventos y monasterios punto de meditación y penitencia.
Es en Valladolid a fines del siglo XV cuando el cardenal Mendoza funda un Colegio universitario en honor a Santa Elena y a la cruz de Jerusalén, como titular de la Basílica de Santa Croce in Gerusalemme de Roma. La representación de Santa Elena y de la Cruz serán motivos habituales en Valladolid tanto en pintura como en escultura y de los que nos han llegado algunas muestras. La propia celebración durante siglos, de la invención de la Cruz, el 3 de mayo, lo refleja.
Otros símbolos y reliquias de Pasión se comienzan a divulgar en la Edad Media además del Lignum Crucis como es la Santa Espina de una gran tradición de la provincia de Valladolid.

Santa Elena de pie con la cruz y clavos (Anónimo, primer tercio siglo XVII)
Relicario de la Santa Espina (Anónimo, finales siglo XVI) y Relicario del Lignum Crucis (Taller Félix Granda, 1941)
Cristo crucificado (Juan Toledano)
Signa Christi (Juan Toledano)
Cruz de San Diego V.O.T. Franciscana (Anónimo, siglo XIX)

MISSAE CHRISTI
La denominada “Misa de San Gregorio” tiene una actualización primordial en la Edad Media junto con la adoración eucarística. A fines del siglo XV proveniente del mundo flamenco se extiende en la España de los Reyes Católicos la devoción a los símbolos de la Pasión. A ello se une la divulgación de los libros de santos como el Flos Sanctorum de Jacopo de la Vorágine y sus múltiples traducciones.
La aparición de Cristo sobre el altar como Varón de Dolores mostrando las Cinco Llagas acompañado de los Arma Christi ante el Papa Gregorio tendrá pronto su iconografía. Este episodio es reproducido repetidamente en iglesias y conventos de nuestra ciudad y provincia, siendo la importación de obras flamencas como la que encargó Gonzalo González de Illescas en 1492 para la capilla de San Juan Bautista de la iglesia de El Salvador, un referente de fama internacional.
Otras representaciones además de las pictóricas surgen en piedras duras, alabastro o marfil y tendrán su desarrollo hasta el barroco.

Misa de San Gregorio ("El Mudo" Neyra, primera mitad siglo XVIII)
Cruz de altar con Arma Christi (Anónimo, primer tercio siglo XVII)
Santa Elena (Juan de Roelas, .h. 1605)
Cruz con instrumentos de Pasión (Anónimo, siglo XVII)
Casulla del Cardenal Mendoza con Arma Christi (Anónimo, siglo XV)
Cristo ante Caifás (Anónimo, siglo XVII)
Piedad con emblemas de la Pasión (Anónimo, mediados siglo XVI)

ARMA CHRISTI
Los Arma Christi o Signa Christi cobran actualidad en el arte del Renacimiento y del Barroco (los Niños de Pasión, la Soledad de María ante la muerte de su Hijo, el Varón de Dolores). Precisamente la iconografía de Ecce Homo se interpreta por Juan de Juni, con un naturalismo exacerbado, que adquiere aquí un carácter sobrenatural y sobrehumano, es la mirada del Justo… en su Pasión, Muerte y Resurrección.
Los Niños de Pasión han sido protagonistas de conventos y monasterios. Su candor no oculta cierta tristeza al pensar que el Niño Redentor iba a morir en la Cruz. Esta devoción fue muy extendida en pinturas, cobres y pequeñas esculturas.
La iconografía de Nuestra Señora de la Soledad que Becerra tallara para el Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid tuvo tal fortuna que en Valladolid fue numerosamente repetido en retablos y altares, con algunas variantes: Virgen Dolorosa, Soledad y Angustias, del Santo Sepulcro o del Monte Calvario… y acompañada de ángeles y arma Christi ante el Cristo Yacente.

Busto de Ecce Homo (Juan de Juni, h. 1545)
Cruz procesional (Anónimo, siglo XVII)
Niño Jesús de Pasión (Anónimo, siglo XVIII)
Niño Jesús y San Juan Bautista niño con símbolos de Pasión (Anónim, siglo XVII)
Niño Jesús de vestir (Anónimo, siglo XVII) y Niño Jesús Salvator Mundi "el Patroncito" (Anónimo, siglo XVII)
Niño Jesús con los Arma Christi (Hermanos Perrone, mediados siglo XVII)

SIMBOLOS DE PASIÓN EN VALLADOLID
Las cofradías de Semana Santa. Coincidiendo con la Baja Edad Media cobra importancia el sacramento de la penitencia y la expiación de los pecados, a través de grandes penitencias. En medio de este contexto medieval es donde podemos ubicar el comienzo de las primeras procesiones de Semana Santa exaltando la Pasión de Cristo. Participar en una procesión era la señal de la expiación de los pecados, como en una penitencia pública, de ahí que cuantos participaban en las procesiones fueran con el rostro cubierto.
Los símbolos influyen en la devoción popular de cofradías penitenciales y capillas. Es un antiguo patrimonio de venerables cofradías que desde la V.O.T. franciscana, la Vera Cruz, Pasión, Angustias, Piedad y Jesús Nazareno dan paso a una tradición cofrade que se ha ido tejiendo a lo largo de los siglos y que muestra sólo una parte de las 19 cofradías que representan en su conjunto la vivencia de la Semana Santa de Valladolid.

Virgen de la Soledad (Anónimo, siglo XVIII)
Influencia de los grabados en la pintura
Plancha para grabados de la Virgen Dolorosa de la Vera Cruz (Anónimo, siglos XVIII-XIX)
Virgen de las Angustias (Anónimo, mediados del siglo XVIII)

VITA CHRISTI: SANTOS ENCUENTROS
Los santos contribuyeron a expresar la Pasión de Cristo, y el simbolismo asociado a ella, a través de sus visiones y apariciones milagrosas, de una manera convincente: Teresa de Jesús, San Ignacio, San Bernardo, San Francisco de Asís…
Estos símbolos están asociados a sus vidas, y se convierten en una rica tradición de imágenes al servicio de la transmisión de la fe y en un elocuente patrimonio artístico de la iglesia. De una manera plástica, como un libro abierto gracias a su contenido simbólico evidencian a través del arte la encarnación del mensaje cristiano, vita Christi (San Pablo) en instituciones, obras benéficas y de desarrollo de la sociedad.
Piezas singulares realizadas por artistas como Gregorio Fernández o el antiguo retablo del Real Colegio de Ingleses ofrecen una particular catequesis además de belleza.

San Bernardo en oración (taller de Gregorio Fernández, h. 1630-1640)
Retablo de la Aparición de Cristo a San Ignacio "Visión de la Storta" (Escuela vallisoletana, siglo XVII)
San Bernardo con los Arma Christi (Anónimo, siglo XVII)
San Francisco orante ante el Crucifijo (Anónimo, mediados siglo XVIII)
Aparición de Cristo flagelado a Santa Teresa (Anónimo, siglo XVII)

1 comentario:

  1. Me encantó, pasaba por allí y vi el busto de cristo, y entre , tuve la suerte que están explicándolo a un canónigo de la Catedral. Me pareció fabuloso. Y sobre todo que dejaran hacer fotografías, a pesar de eso compre el catalogo, que también esta interesante.

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