martes, 19 de mayo de 2015

EL RETABLO MAYOR DE LA IGLESIA DE SANTA MARÍA MAGDALENA (Esteban Jordán, 1572-1574)


El retablo mayor de la iglesia de Santa María Magdalena es uno de los más bellos testimonios que el renacimiento dejó en la ciudad. El 23 de octubre de 1571 Esteban Jordán se compromete mediante protocolo notarial a realizar el retablo mayor de esta iglesia, además del sepulcro de don Pedro de la Gasca, patrono de la capilla mayor de la parroquia. Este encargo representa la empresa de mayor envergadura de su primera época. Su calidad es tal que llamó la atención del erudito ilustrado Isidoro Bosarte por la claridad y abarcabilidad que exhibe, ya que la vista lo puede disfrutar de una ojeada, sin la agudeza de detalle que se precisa en los retablos platerescos.
La traza era del propio Jordán, quien se ocupó tanto de la arquitectura como de la escultura. Este retablo viene a ser una réplica más modesta espectacular retablo mayor de la catedral de Astorga, del cual toma ciertos detalles, como el de la utilización de tres órdenes arquitectónicos, si bien su pie es recto y se adapta a la forma plana de la cabecera, a diferencia del astorgano que sigue la configuración poligonal del ábside. Es una obra monumental, muy característica de la situación de cambio entre el segundo y tercer tercio del siglo XVI. El retablo se distribuye en banco, tres cuerpos con tres calles y ático.

Retablo mayor de la iglesia de Santa María Magdalena, de Valladolid
Retablo mayor de la catedral de Astorga
En el banco figuran, entre las cartelas, los relieves de la Magdalena penitente y el “Noli me tangere” (o la aparición de Cristo a la Magdalena). Estos relieves muestran claramente la inferioridad de Jordán respecto de Gaspar Becerra (autor del retablo mayor de la catedral de Astorga), en especial el de la Magdalena penitente, que repite la composición de las Virtudes en el retablo de Astorga. Los fondos de estos relieves se hacen de pintura. Las cartelas se decoran con cabecitas de dorados cabellos, que llevan grandes hojas de acanto, a modo de plumeros. Falta la antigua custodia, puesto que el tabernáculo actual es de fábrica neoclásica, realizado por Calixto Álvaro en 1820. Entre el banco y el primer cuerpo se disponen otro pedestal decorado con grutescos.

Noli me tangere
Magdalena penitente
El primer cuerpo se compone de tres cajas flanqueadas por columnas corintias con tercio inferior tallado, del mismo módulo y traza que las de otro retablo que el propio Jordán talló para la parroquia de Paredes de Nava (Palencia). Las figuras que ocupan las cajas son de bulto entero. La central representa la Traslación de la Magdalena. Esta Magdalena constituye una hermosísima figura, cuyo rostro recuerda algo el de la Santa Eulalia de Paredes. Seis estáticos ángeles pretenden remontar a la Santa por el aire. Este tema ofrece una gran semejanza con el de la Asunción de la Virgen y ha sido pocas veces utilizado por los artistas. En monumentalidad, tal vez quiso evocar Jordán en esta composición a la Purísima del retablo de la Antigua, de Juni. En el espacio del Evangelio, dentro de severa portada, van los Apóstoles San Pedro y San Pablo, en feliz agrupación; y al otro lado y de la misma manera, Santiago y San Felipe. En las condiciones se había estipulado colocar la imagen de San Pedro sola a un lado y la de Santiago en el otro; pero, indudablemente, se cayó en la cuenta de que era demasiado espacio para una sola figura y se alteró con acierto tal condición. Las parejas de Apóstoles son sin duda un gran acierto compositivo. Tal disposición es a juicio de Camón Aznar propia del alto renacimiento, pues también se encuentra en obras de Ancheta y en las pinturas del altar de El Escorial. El mismo autor ha observado también, precisando más la observación de Bosarte de que Jordán se sirve de temas romanos, que estas parejas de Apóstoles están inspiradas en la Escuela de Atenas, de Rafael, coincidiendo incluso esta obra en el arco del fondo. Estos grupos son continuación de los de Paredes, dándose un gran parecido formal entre ellos. El Apóstol Santiago presenta el mismo tipo de paño que el de San Pedro de Paredes, e incluso se recoge el manto con una corre a modo de bandolera, como éste. También la cabeza de San Pablo de Paredes se da un aire con la de mismo santo en el retablo vallisoletano. El ademán de las figuras en uno y otro retablo es muy semejante.

San Pedro y San Pablo
Traslación de Santa María Magdalena
Santiago y San Felipe
El segundo cuerpo, de altura inferior, tiene columnas semejantes y los huecos son de diferente forma que los de abajo, introduciendo así variedad. En cada repartimiento van escenas de “medio bulto”. La Transfiguración en el central, y  la Adoración de los Reyes y la Venida del Espíritu Santo en los laterales. La composición del relieve de la Venida del Espíritu Santo sigue las normas de las del mismo tema en los retablos de Briviesca y Astorga. El relieve de la Adoración de los Reyes es copia del astorgano.

La Transfiguración
La Adoración de los Reyes Magos
La venida del Espíritu Santo
El tercer orden es todavía más bajo. Se emplean en él estípites, con sus “origotas y canales a manera de triglifos”, esto es, las piezas que a modo de consolas soportan el entablamento. Estos estípites derivan de los del retablo de Astorga, que a su vez interpretan modelos italianos. Delante de los estípites de los extremos hay dos figuras sedentes de Profetas, al uso de Jordán. La hornacina central la ocupa la escena de la Resurrección, y las de los laterales la Magdalena ungiendo los pies de Cristo y los Discípulos de Emaús.

La Magdalena ungiendo los pies a Cristo
Resurrección
Los Discípulos de Emaús
El remate se forma de un tablero a modo de basamento, ocupado por un relieve de la Piedad, que tiene la misión de dar una mayor altura a la cumbre. Este relieve imita el modelo pictórico acostumbrado en el siglo XVI. Por medio de aletas se hace la transición entre este tablero y el ático; en los extremos grandes escudos del patrono. Culmina el retablo con la Crucifixión; cuyas figuras, en especial San Juan y la Virgen, están influenciadas por las del retablo de Astorga. Sobre la pared están pintados los dos Ladrones, el bueno acompañado del letrero referente a la súplica dirigida a Cristo (Domine, memento Mei…). El estilo es muy dinámico, juniano; por lo que es de pensar que estas pinturas las haya hecho Gaspar de Palencia, que sabemos intervino en la pintura de la capilla mayor.

El retablo fue realizado siguiendo puntualmente las condiciones establecidas en el contrato. Las variantes fueron escasas. Así, por ejemplo, los tableros del banco y los latearles de los órdenes segundo y tercero se hicieron de talla y no de pintura. Jordán se comprometió para dar acabado el retablo a finales de 1574, en dos años de labor, pues se comenzaría a trabajar en él a principios de 1572. Los cálculos no debieron de fallar, pues según Bosarte a 28 de julio de 1575 se concertaba la obra de pintura, con obligación de darla acabada el día de la Magdalena en 1577. Al parecer importó el retablo (acaso el incluido el sepulcro) la cantidad de 1.800 ducados, sin contar la pintura, que costó 1.750 ducados.
La obra de talla resulta un poco desigual. La dirección del maestro se ve en todas partes; pero su gubia solamente debió de labrar las figuras del primer cuerpo. Un grupo de oficiales podría, en el corto plazo de dos años, dar por terminada la considerable empresa. Por su parte, la policromía es muy rica. Capiteles, tercios de talla y grutescos de las ensambladuras se pintan igualmente, pero todo lo demás queda a merced del dorado, que tiene un gran campo de expansión en esta obra.
Si os interesa Esteban Jordán podéis consultar sobre su Retablo de la Anunciación en la iglesia de San Ildefonso

BIBLIOGRAFÍA
  • AGAPITO Y REVILLA, Juan: La obra de los maestros de la escultura vallisoletana: papeletas razonadas para un catálogo. I, Berruguete, Juni, Jordán, Imprenta de E. Zapatero, Valladolid 1920?
  • MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José y URREA FERNÁNDEZ, Jesús: Catálogo Monumental de la provincia de Valladolid. Tomo XIV. Monumentos religiosos de la ciudad de Valladolid (1ª parte), Institución Cultural Simancas, Valladolid, 1985.
  • MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José: Esteban Jordán, Sever Cuesta, Valladolid, 1952.

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