miércoles, 11 de junio de 2014

EXPOSICIÓN: "ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA". Doce miradas al Greco cuatrocientos años después


A raíz de la celebración del IV Centenario del fallecimiento de El Greco “Doménikos Theotokópoulos” (Δομήνικος Θεοτοκόπουλος) se están sucediendo una serie de actos y exposiciones que tienen como foco central “su ciudad”: Toledo. Pero también en Valladolid se deja sentir el eco del gran pintor cretense: en el Museo Nacional de Escultura, concretamente en su sede del Palacio de Villena, se desarrolla una exposición en la que se analiza el peso que ha tenido, y tiene, El Greco en una serie de artistas contemporáneos.
Me gustaría indicar que debajo de alguno de los cuadros contemporáneos se colocará una fotografía del cuadro de El Greco que lo inspiró. Los textos han sido extraídos íntegramente de la exposición.
La exposición explora el ámbito en el que se sitúa la influencia del Greco en doce artistas que están trabajando hoy en día y que sirven como testigos de su presencia en el arte actual. Son muchas las manifestaciones artísticas contemporáneas en las que se deja ver el Greco, aunque no siempre sea evidente ni se conserven a primera vista formas y planteamientos plásticos asimilables a los suyos. La clave está en la mirada de los creadores.
El choque que produce en los artistas la gran banalización de la cultura y del sentido de la existencia en el mundo de hoy es común en su mirada hacia el Greco, para el que el sentido de la trascendencia de la condición humana también resulta esencial. Ese papel determinante que juega el arte actual en nuestros días, como antídoto de la necedad y pobreza de ideas que vivimos, está presente en prácticamente todos los artistas de esta exposición. Es un punto de encuentro.

DIN MATAMORO (Vigo, 1958)
Cenital 1 y Cenital 2 son dos grandes cuadros llenos de color y de luz, dos elementos fundamentales con los que el Greco construye sus composiciones. No es difícil mirar hoy a cualquiera de las composiciones del cretense abstrayendo la figuración y encontrar en ellas magníficas combinaciones de ambos temas centrales de la pintura. Din Matamoro llega a decir que él pinta nada más que lo que ve en el aire: la luz y el color.

Cenital 1
Cenital 2

CARLOS LEÓN (Ceuta, 1948)
El cuadro del Greco El cardenal Don Fernando Niño de Guevara (1600-1604) es una de las grandes obsesiones pictóricas de Carlos León. La maldad, la representación de la autoridad más abyecta, el color púrpura que representa al tiempo el poder y la sangre…, son todos temas que se concentran en la obra del Greco como en el tríptico de León que lleva el mismo título.

El cardenal don Fernando Niño de Guevara
El cardenal don Fernando Niño de Guevara (1597-1600)

LUIS GORDILLO (Sevilla, 1934)
Pintor de una densidad conceptual notable, Gordillo se planteó representar con Sagrado Corazón de Jesús en Vos confío lo que significa el espíritu religioso, lo que es la religión en sí como expresión de un sentimiento profundo del hombre. Las claves interpretativas de la obra de Luis Gordillo nunca remiten a analogías directas, por lo que el estudio de su trabajo debe hacerse siempre desde planteamientos intelectuales. En esta exposición, su cuadro ocupa, a través de un cierto juego artístico, el lugar de la figura del Salvador inexistente del Apostolado del Greco.

Sagrado Corazón de Jesús en Vos confío

APOSTOLADO
Este Apostolado, el más pequeño en tamaño y el primero de los pintados por el artista, pudo servir de modelo a las restantes seis o siete series hechas en su vejez. En la realización de algunas figuras (las de Simón, Mateo y Judas) podrían haber intervenido ayudantes de su taller.
La frecuencia con que el Greco representó esta “milicia teológica” se explica por esa inclinación obsesiva que le hacía volver repetidamente sobre algunos temas, a la vez que atestigua su apoyo a la primacía de la Toledo eclesial, pues, en la nueva disciplina que el Concilio de Trento impuso a los obispos, la imagen de los Apóstoles les legitimaba como sucesores de los héroes del primer cristianismo.
Al margen del contexto histórico, esta asamblea nos sigue conmoviendo hoy por esa “esencialidad” poética y visionaria, transmitida por medio de la luz rota y aguda, el color fogoso, la vibración exquisita de la pincelada. Sin atender a incidentes secundarios, el pintor los individualiza, uno a uno, en un retrato imaginario, variando fisionomías, edades, temperamentos. Y a la vez, los unifica en la inquietante serialidad del ciclo, repitiendo en todos la misma atmósfera concentrada, la expresión abismada, las manos como llamas y un manto bajo cuyos pliegues se desvanece el cuerpo.
Esta serie perteneció al monasterio benedictino ovetense. Cuando, a comienzos del siglo XX, en pleno descubrimiento europeo del pintor, estaba a punto de ser vendida en Francia, el Marqués de San Feliz decidió comprarlo, para evitar su salida de España. Hoy forma parte  dela colección del Museo Nacional de Escultura, que lo tiene depositado en el Museo de Bellas Artes de Asturias.


SECUNDINO HERNÁNDEZ (Madrid, 1975)
Joven artista y decididamente pintor, tiene al Greco entre sus referencias clásicas principales. La frescura y desparpajo con que pinta están próximo en su imaginario al arrojo que debía tener el griego al acometer varias de sus composiciones. Hernández se siente fascinado por las descargas de pincel que realiza el Greco en los laterales de muchas de sus obras, en las que encuentra el rastro de su ejecución. Esta nueva mirada ve al Greco como un pintor atrevido, que acepta riesgos y apuesta en si tiempo por formas nuevas de expresión. Una actitud con la que Hernández se identifica artísticamente.

Secular Breeze
Sol y Sombra
Pentecostés (1600)

JORGE GALINDO (Madrid, 1965)
La serie El Greco revisitado en Borox tiene cerca de cincuenta piezas de las que se han seleccionado dos para esta exposición. Todas fueron realizadas en Borox, un pueblo de la provincia de Toledo en el que durante años Galindo tuvo su taller. Son un homenaje de pintor a pintor. Una de las características formales recurrentes en su obra es la utilización del collage. El carácter elocuente de las manos y brazos de las figuras del Greco cobra doble fuerza cuando se sitúan en partes del cuerpo que no les corresponden.

De la serie El Greco revisitado desde Borox
La Crucifixión (1604-1614)
De la serie El Greco revisitado desde Borox
San Juan Bautista (1597-1607)

PABLO REINOSO (Buenos Aires, 1955)
La ambigüedad de la función de los objetos y los materiales marca una clave de comprensión de la escultura de Pablo Reinoso, que siempre se presenta como un punto de encuentro entre lo práctico material y lo trascendido del arte. En Laooconte (2014), la tremenda escena en la que el sacerdote troyano y sus dos hijos son devorados por las dos serpientes Caribea y Porce se convierte en un entrelazamiento imposible de materiales que toman esa otra vida, la de la condición humana y la tragedia de la escena. La tensión y la angustia del lienzo del Greco renuevan con Laocoonte (2014) la vigencia del mito en el mundo de hoy.

Laocoonte
Laocoonte (1609)

MARINA NÚÑEZ (Palencia, 1966)
En general, en la producción artística de Marina Núñez se encuentra la creación de mundos paralelos a los que vivimos y conocemos. Los seres y escenarios que inventa tienen origen en nosotros y en los espacios que nos son familiares, pero nunca resultan iguales. Percibir simultáneamente esta distancia y cercanía desierta en el espectador una lucidez especial que facilita la comprensión de lo que somos en realidad. Una contemplación profunda de la obra del Greco lleva a una situación parecida, ya que de forma reiterada presenta dos mundos paralelos diferentes y semejantes, el terrenal y el celestial. Núñez ha querido cerrar el círculo de las semejanzas al crear su pieza para esta exposición a partir de la Vista y plano de Toledo del griego.

Vista y plano de Toledo (1608)

CRISTINA IGLESIAS (San Sebastián, 1956)
En su ya larga trayectoria, Cristina Iglesias busca siempre la creación de nuevos lugares. Son espacios que hacen comprender al espectador quién es, dónde está y reparar en lo que tiene alrededor. Sin título, (Berlín II) es una metáfora de un paisaje que puede entenderse como "grequiano" porque, entre otras cosas, invita a mirar hacia arriba para descubrirlo. Situando la mirada entre el cristal azul, evocador del agua de un río, y el tapiz, se puede llegar a ver ese otro cielo que está arriba.


JOAN FONTCUBERTA (Barcelona, 1955)
Joan Fontcuberta es un artista que habitualmente mezcla su identidad con personajes variopintos que nos hacen creer lo que no es y dudar de nuestra percepción de las cosas. En este caso, se esconde tras una de las imágenes del Greco fijadas de forma más intensa en la memoria popular. Camuflado tras la figura del famosísimo Caballero de la mano en el pecho (1580), pone a prueba al espectador acerca de lo que ve, de lo que piensa y de lo que cree que sabe. En el fondo, lo que hace es interpelar la visión que se tiene popularmente de Doménicos Theotocópuli hoy, que es quien se encuentra verdaderamente camuflado entre las distintas propuestas que presenta esta exposición.

Camuflajes: El caballero de la mano en el pecho IV
Camuflajes: El caballero de la mano en el pecho V
Camuflajes: El caballero de la mano en el pechoVI
El caballero de la mano en el pecho

MONTSERRAT SOTO (Barcelona, 1961)
Contemplando las obras de Montserrat Soto surgen enseguida preguntas como ¿dónde estoy?, ¿qé veo? Los contrastes que ofrecen los escenarios que presenta pueden remitir a los espacios en los que el Greco introduce sus escenas. En ellos, el griego muestra situaciones diversas que se desarrollan a la vez dentro del mismo espacio, pero en lugares diferentes. Es precisamente ése uno de los ejes del trabajo de Soto que, a través de la desubicación, ayuda al espectador a comprender en qué lugar se encuentra.

Sin título
Sin título
Sin título

DARÍO VILLALBA (San Sebastián, 1939)
Darío Villalba habla de su niño-día-noche frente al abismo de la muerte. El gitanito vive entre dos mundos, es la vida en su estado más puro, situada en el centro de su obra. Delante del amanecer teñido de platas el niño es todo vulnerabilidad y dulzura, un renacimiento de la propia vida. Al lado del negro de una noche infinita, es "la carne muerte de Cristo", según sus propias palabras. La idea central de este gran tríptico, el sentido de la vida del hombre, recorre toda la obra de Villalba y confluye de forma singular con la del Greco, ya que ambos ven en la infancia la verdadera belleza de la existencia.

Entre dos mundos

PIERRE GONNORD (Cholet, Francia, 1963)
Retratar la dignidad como la esencia humana de lo más profundo e importante de la condición humana es el objeto de las obras de este artista. Konstantina, María y Magdalena son tres mujeres llenas de humanidad llevadas al plano artístico con una economía de medios notable, muy similar a la que utiliza el Greco en sus retratos. Dignidad e intensidad presentes en todos los seres humanos retratados por ambos artistas.

Konstantina
Magdalena

María



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